ENTREVISTA | POR ALEJANDRO SUÁREZ

Nancy Lizbeth Santos Domínguez Coordinadora de Procuración de Proyectos

No se trata de pedir limosna, sino de demostrar que con lo donado se busca sacar adelante a los niños desamparados que tienen en My Father’s House.

“Para que tomen leche, se necesitan 144 litros al mes...”

Participan jóvenes voluntarios y los elementos necesarios para cubrir las necesidades de los pequeños se obtienen de donaciones.
Participan jóvenes voluntarios y los elementos necesarios para cubrir las necesidades de los pequeños se obtienen de donaciones. (Cortesía)

Hidalgo

La tarea de ayudar a las demás personas es complicada. No se trata de pedir limosna, sino de demostrar que se busca sacar adelante a quienes requieren ayuda.

El caso particular es My Father’s House, Asociación Civil que lleva 10 años ayudando a pequeños desamparados, como nos cuenta su coordinadora de procuración de Proyectos y Fondos, Nancy Lizbeth Santos Domínguez.


¿Qué es My Father’s House?

La casa ya tiene 10 años de haber sido fundado por un grupo de personas que se pusieron de acuerdo, tuvieron los contactos, la relación, consiguieron un terreno y así nació esta institución. Ya tiene 10 años y su principal misión es brindar un hogar a niños y niñas que se han quedado sin un hogar, huérfanos, aquellos que viven en maltrato, en abandono.

¿Quién dice que un niño está en situación de maltrato?

Estos niños son canalizados por los diferentes DIF municipales, por las diferentes instancias de gobierno que determinan que ya el lugar en que ellos viven o la familia que los mantiene son un riesgo para su propia vida. Lo que hacen es buscar un lugar donde brinden esa confianza, esa seguridad para crecer y es ahí donde entramos.

¿Qué hacen para apoyarlos?

Nuestro objetivo es que se cubran sus necesidades y entonces que cuando lleven una vida adulta que sepan cómo tomar una mejor decisión de acuerdo a los principios y valores que les sembraron desde un inicio, desde que fueron pequeños.

¿De qué origen es la casa hogar.

Casa hogar My Father’s House nace de este grupo de personas que se pone de acuerdo, prácticamente se convirtió en un regalo para nuestro estado. Ellos eran americanos y lo que hicieron fue la construcción de una casa hogar y es así como nace.

En español es “la Casa de mi padre”, sí lo manejamos en algunos lugares como “la Casa de mi padre”, pero es una manera de darle su lugar que en su momento fue importante, seguirle llamando como le pusieron.

¿Son 10 años de estar en Tulancingo o tienen una sucursal?

Son 10 años de estar en Tulancingo, sólo hay una en México con estas características. Ya son 10 años de ver generación tras generación cómo va cambiando sus vidas, cómo niños van siendo diferentes días tras días.

¿Cómo se ganan la confianza del DIF para que les entreguen en custodia a los niños?

Todos estos años ha sido de relación, nosotros no nos manejamos de manera independiente. Claro que estamos afiliados a la Junta General de Asistencia, estamos afiliados a diferentes instituciones que constantemente están monitoreando nuestra población, que nos están visitando a los niños, los llaman, ven cómo van en su cartilla, cómo están en su esquema.

Constantemente es una visita para monitorear que se lleven a cabo nuestros programas.

¿Con qué personal cuentan para el cuidado de estos niños?

Es todo un grupo de personas: desde los voluntarios, que son chicos jóvenes, estudiantes que tienen esas ganas de hacer algo más, de colaborar con grupos del tercer sector, de grupos marginados.

Son esos jóvenes, son profesionistas que nos brindan el apoyo que van desde dentistas, el doctor, tenemos el apoyo de una psicóloga.

De planta tenemos un grupo de tutores encargados del cuidado de los niños, también nos ayuda ocasionalmente una persona que está en la cocina, son principalmente un grupo de personas.

¿A cuántos niños atienden?

La casa hogar tiene capacidad para 100 niños, actualmente contamos con 60.

Constantemente solicitamos el apoyo de la directora a donde ellos asisten, es todo un grupo de personas que se suman al proyecto.

¿La casa funciona como un internado?

Todos los niños que están ahí no entran ni salen por periodos, a menos que las autoridades decidan que están listos para reintegrarse a sus familias.

En algunos casos son niños con familias, en otros son completamente huérfanos que ya pertenecen a la institución, entonces no es un hogar temporal, sino permanente hasta los 18 años, para los niños y niñas del estado. Sí hay de otros estados, pero la mayoría son hidalguenses.

¿Reciben a menores de 5 años?

Sí llegan a haber esos casos. Todos los niños son canalizados por las diferentes instancias y nos llegan desde pequeñitos, vamos, nos llegan de diversas edades para que los recibamos.

¿Qué pasa cuando los chicos cumplen los 18 años?

Ahí lo que haces es lo siguiente: la casa hogar tiene seis programas que va cubriendo el desarrollo de cada niño. El primero es la alimentación que es lo básico como desayuno, comida y cena; después de la alimentación nos preocupamos de su educación. En ocasiones nos llegan niños de 13 o 14 años que no saben leer ni escribir, y a través de los programas de la SEP vemos que vayan graduando un nivel.

Después tenemos el programa hogar, que es el techo, la cobija, el que se sientan arropados, que tengan regaderas de agua caliente, cama, clósets, su ropa, zapatos, todas sus necesidades. Después está el programa de salud, con medicamentos ocasionales cuando se enferman o cuando nos llegan en estado de desnutrición.

Tenemos el programa de desarrollo humano, enfocado a cada niño o niña de acuerdo a sus necesidades, ahí entran sus terapias psicológicas, la terapia ocupacional y todo ese tipo de apoyo que todo humano necesita, desde diversión, recreación y reflexión.

Finalmente tenemos el programa HAVIN, que es “Hacia una vida independiente” y es precisamente enfocado a la capacitación a chicos de 16 años o más para que se vayan especializando en diferentes áreas, pero de la vida laboral.

¿Los apoyan cuando salen?

Lo que hacemos es buscarle pequeños empleos, pequeñas oportunidades donde vayan generando sus propios ingresos, y les vamos generando retos, por ejemplo, ellos van a escuelas públicas, pero están llenas de cuotas. Así ellos tienen que pagar computación, se les busca una oportunidad no sé, desde cerillos en una tienda o ayudando a familias de mucha confianza.

¿Cuáles son sus necesidades económicas?

Para preparar una noche para que se sienten a tomar chocolate se necesita medio kilo de chocolate en polvo, para una sentada de tomar leche sola se necesita una caja. Estamos hablando que al mes son 144 litros, así más o menos son las cantidades.

Todo lo obtenemos de donaciones, si a alguien le interesa ayudarnos puede contactarnos por el Facebook https://www.facebook.com/casahogarMFH.