Intervienen la ciudad de Toluca, buscan mejorar la imagen urbana

Con el sólo uso de imágenes, es posible cambiar el uso de portones, bardas y fachadas, convirtiendo el entorno en un agradable recorrido para los sentidos.
El material lo pagan ellos mismos.
El material lo pagan ellos mismos. (Claudia González)

Toluca

La ciudad de Toluca no destaca por su arquitectura y mucho menos por la imagen urbana amigable que invite a la ciudadanía o los turistas a recorrer las calles y observar las fachadas de las viviendas. Sin embargo, dos jóvenes fotógrafos, artistas y urbanistas intervienen Leona Vicario, como una muestra de que es posible transformar la "manera en que se vive la capital mexiquense". Con el sólo uso de imágenes, es posible cambiar el uso de portones, bardas y fachadas, convirtiendo el entorno en un agradable recorrido para los sentidos, porque al mirar la cara sonriente de una niña abarcando dos metros de distancia, la gente sonríe.

No será un trabajo que vaya a recorrer el centro histórico, ni fueron contratados o pagados por el ayuntamiento de Toluca. Es más, el material lo pagan ellos mismos y para emprender este viaje sólo necesitaron un día despertar con ganas de modificar fachadas olvidadas, viejas, abandonadas, destruidas que con los días se convirtieron en obras de arte.

"No queremos a papá gobierno, es nuestra responsabilidad como ciudadanos comenzar con acciones que nos ayuden a mejorar nuestra vida, el contexto en el que nos desenvolvemos y donde criamos a las nuevas generaciones que ocuparán esos mismos espacios que hoy son lúgubres".


Fernando Castillón Cuevas estudió arquitectura, especializado en fotografía, y Juan Manuel García Villaseñor la carrera de artes plásticas, con especialidad en pintura. Se conocieron, platicaron, y ambos coinciden en la necesidad de hacer la proyección visual de imágenes que denotan un México diferente, porque para cada intervención realizan un análisis del entorno, el ambiente, la luz, entonces determinan el tipo de imagen que se acopla al espacio. Misma que después lleva un retoque de pintura.

De digital a análogo, estos muchachos llevan a otro nivel la fotografía, el arte y su interés o amor por la ciudad donde crecieron y que hoy no tiene mucho desarrollo urbanístico. "Simplemente inició como un ejercicio personal para satisfacer un capricho o necesidad propia, pero tuvo resultados inesperados que nos llevó de un rostro de anciana hacia otros paisajes, imágenes. Fuimos de un portón a una fachada, dijimos hay que seguir hasta llegar a intervenciones que generaron demanda de parte del público que generan identidad, preocupación por la calle y de alguna manera fue generar identidad en la ciudad".

Los jóvenes afirmaron que no buscaron apoyo gubernamental por no atrasarse en la búsqueda de aceptación de su proyecto, que implique el tiempo y la burocracia que podría terminar en la negativa o la imposición del trabajo, sino se trata de arte. "Si bien no siempre hay recursos, y estas intervenciones no son tan caras, nosotros estamos decididos a financiar este proyecto social con el presupuesto más bajo que permita el mayor impacto".

RAM