Habrá cero tolerancia a abusos sexuales cometidos por clérigos

El Arzobispado de Guadalajara subraya que las presuntas víctimas tienen el derecho de denunciar por la vía civil. Desconoce caso de la diócesis de Autlán.  

Guadalajara

Sucedió en la diócesis vecina de Autlán, pero en el territorio de Jalisco: un caso más de un presunto abuso sexual cometido por un sacerdote en contra de un niño de once años. Los hechos, dada la demarcación eclesial, no son conocidos por el Arzobispado de Guadalajara, que a través de su vocero, el presbítero Antonio Gutiérrez Montaño, lamentó la presunta agresión.

“Son diócesis diferentes, la de Autlán y la de Guadalajara. Esto no significa que no nos importe o no nos deba importar lo que está sucediendo en una diócesis vecina, y más tratándose de un asunto tan delicado, pero también no le corresponde al arzobispo de Guadalajara, en este momento, tomar alguna medida ni de carácter penal, ni de carácter civil penal, ni de carácter canónico”, aclaró el padre en entrevista con MILENIO Jalisco.

A pregunta expresa, respondió que la postura de Arquidiócesis de Guadalajara es de “cero tolerancia” ante casos de abuso sexual cometidos por clérigos, y dijo que “si las presuntas víctimas y sus familias confían en decir la verdad, tienen el derecho de denunciar por la vía civil”.

“No estoy yo instando, pero tienen toda la libertad de denunciar. No estoy en contra de la diócesis de Autlán, ni en contra de estas personas, pero si ellas tienen fundamento en la verdad, adelante, pon las pruebas sobre la mesa. Creo que el papa Francisco ha sido muy claro en esto, invitar a que las personas colaboren para que no se sigan multiplicando este tipo de casos”, acotó.   

El vocero del Arzobispado de Guadalajara sostuvo no tener más información del presunto abuso sexual cometido por el sacerdote Horacio López Ramírez en contra del niño Éric, cuando tenía 11 años de edad (hoy tiene 24), que los hechos publicados hoy por MILENIO, por lo que no opinó sobre la denuncia de la familia sobre el encubrimiento del caso, por parte del obispo de Autlán, Jalisco, Gonzalo Galván Castillo.

“En la mayoría de las diócesis, en tanto hay una investigación seria -porque hay que decirlo algunas personas pueden valerse de esto para hacer una denunciadera no válida-, el obispo lo que generalmente hace es pedirle al sacerdote, sin condenarlo, que detenga su actividad en cualquier lugar, hasta la clarificación de los hechos”, refirió.

Esto no sucedió en Autlán. El obispo de esta diócesis recibió a Éric y a sus padres en 2009, un año después de que le solicitaron audiencia, y sólo le pidieron que el cura Horacio López fuera retirado de las iglesias para que no hiciera daño a otros niños, sin ningún éxito. El sacerdote sólo fue cambiado de parroquia (a Tecolotlán Jalisco) y luego de diócesis (a la de León), donde presuntamente continúa ejerciendo su ministerio en Silao, Guanajuato.

Tras conocer la directriz del papa Francisco para que sacerdotes acusados de pederastia sean retirados del contacto con menores de edad, la familia agraviada buscó nuevamente al obispo de Autlán la semana pasada. Hasta ahora, sin éxito.