CRÓNICA | POR LORENZO ENCINAS

El vallenato toma la estación Cuauhtémoc

Música y sabor en terminal del Metro

Cientos de personas detuvieron su trayecto diario, y antes de abordar el Metro en la estación Cuauhtémoc, se deleitaron con las agrupaciones musicales que ahí ofrecían su repertorio.

Monterrey

La tarde de este domingo una de las salas de la estación Cuauhtémoc del Metro se convirtió en destino de la ruta vallenata de cientos de seguidores de la música colombiana en Monterrey.

El sonido del acordeón, la caja y la guacharaca amenizaron la tarde y se convirtieron en el ingrediente principal del festín cumbiambero, donde se congregaron miembros  de las tribus regio-vallenatas de la ciudad.

Los encargados de amenizar la tocada fueron Paco Silva y su Tropa Colombiana y Los Siriguayos, encabezados por  “El Campa”, acordeonero de El Gran Silencio.

El ritual inició al filo de las 15:00, cuando “El Campa” comenzó a interpretar sus cumbias a la raza congregada en esa estación del Metro.

Originario de la Niño Artillero, el músico puso a bailar a la raza: “de motoneta”, “de gavilán”, la banda se entregó a la nota sabrosa del acordeonero y correspondió con baile a las cumbias y paseítos.

Conforme avanzaban los minutos, las personas se iban acercando al mitote; el sonido de los tambores les hacía recordar las tocadas de los barrios, y otros por casualidad cambiaron su destino y optaron por dirigirse a la tocada.

Canciones como “Tumba la mata”, y “La Siriguaya”, fueron algunas de las cumbias que entonó este grupo, que combina el ritmo colombiano con el estilo hiphopero.

Tras una hora, “El Campa” y Los Siriguayos terminaron su actuación. El público, por su parte, les pedía otra canción, por lo que literalmente tocaron “la del estribo”, “Bailando cumbia” al más puro estilo sabanero y fusión con Los Kombolocos desde las alturas de “La Indepe colombia”.

Para las 16:00, Francisco Silva y su Tropa Colombiana entraron al escenario, con el tema “Tina”, en medio de los gritos de apoyo de sus fieles seguidores.

Como la cumbia invita al baile, la raza inmediatamente se congregó frente al templete y con pancartas en alto, escritas con sus nombres y su colonia, pedían saludos para que Paco los dijera entre las melodías.   

El público estaba conformado en su mayoría por jóvenes, aunque además había personas de la tercera edad que sucumbieron y terminaron bailado las cumbias y vallenatos del cantante originario de la colonia Independencia.

“Saludos para “El Willy” de la Granja Sanitaria, para “Los Tirolocos” del Provileón en Escobedo, para toda la banda de la colonia Obrerista, para los de San Bernabé”, eran algunas de los saludos más recurrentes.

Algunos niños, hijos de los jóvenes que asistieron a la tocada, bailaban montados en la espalda de sus padres, pues ellos también gozaron el mitote cumbiambero de Paco Silva y su Tropa Colombiana.

Para estar a tono con la modernidad y la multimedia, hubo raza que grabó con la cámara de sus teléfonos celulares la tocada y hasta le pedían saludos especiales al grupo.

“Saluda a mi abuelita que te va a ver en el Facebook”, “saluda a mi morrita “La Pepa” que vive en Tierra Propia”, “saluda la raza de San Gilberto Colombia”, eran algunas de las dedicatorias especiales que le pedían a Paco Silva.

Con más de treinta años en el ambiente musical regio colombiano, el cantante y su grupo ha cautivado a tres generaciones.

Temas como la “Cumbia hexagonal”, “Las Chuquillas”, “Bonito Son”, entre muchas más forman parte de la memoria musical del movimiento cultural regio-vallenato, razón por la cual, aparte de Monterrey, la agrupación de Paco Silva es muy querida en ciudades como Saltillo, Torreón, Reynosa, Nuevo Laredo y el sur de Estados Unidos.

Para las 17:30 la totalidad de la sala donde se llevaba a cabo la tocada se encontraba completamente llena, por lo que algunos optaron por entrar al Metro y ver el concierto “desde gayola”, es decir desde la parte de arriba en el acceso de la Línea 1.

“Saludos para los arriba y para los de abajo”, decía el cantante, en referencia a los que no perdían detalle desde las alturas.

Tras hora y media, la tocada llegó a su fin. “¿Cuándo van a volver a grupos colombias?, se pone bien chido el ambiente”, se escuchó entre los asistentes.


“Saluda a mi abuelita que te va a ver en el Facebook”, “saluda a mi morrita “La Pepa” que vive en Tierra Propia”, “saluda la raza de San Gilberto Colombia”, eran algunas de las dedicatorias especiales que le pedían a Paco Silva.