SCT se compromete a restaurar San Francisco

La dependencia informa sobre el trabajo en torno a la tuneladora y su paso por el subsuelo; debaten sobre origen de grieta y fisuras en el edificio religioso.
Desde hace casi dos meses el templo de San Francisco, en el Centro Histórico de Guadalajara, fue cerrado al culto para evitar poner en riesgo a los fieles que acudían a él
Desde hace casi dos meses el templo de San Francisco, en el Centro Histórico de Guadalajara, fue cerrado al culto para evitar poner en riesgo a los fieles que acudían a él (Fernando Carranza)

Guadalajara

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) asegura que el templo de San Francisco, enclavado en la superficie de la ruta subterránea de la línea 3 del tren ligero, será debidamente reforzado y restaurado para garantizar su permanencia, dado que se trata de una edificación patrimonial y recibe cotidianamente muchos visitantes. Niega que las obras del tren hayan provocado las diversas fisuras y una grieta de mayores dimensiones, pero el grupo de técnicos de los frailes franciscanos opina lo contrario.

Ambas partes, junto con representantes de la empresa constructora (la española Sener), del gobierno de Jalisco, del Instituto Nacional de Antropología e Historia, de la UNAM y de la empresa supervisora Lytsa, han instalado una mesa técnica permanente. La primera reunión fue este martes 16 de mayo, de la cual se emanó una minuta de la que MILENIO JALISCO obtuvo copia.

El compromiso es que toda la información fluya para evitar malos entendidos. La SCT indicó que el paso de la tuneladora por el subsuelo de San Francisco fue apenas hace unos pocos días, y no hace tres semanas; también presentó planos que indican que la tuneladora se abre paso en subsuelo debajo del templo, pero solamente en la esquina suroeste. Hay un sistema de monitoreo que determinará cómo evolucionan grieta y fisuras.

"Queda asentado en minuta que la SCT se compromete a reparar el templo, en caso de ser necesario, según los consensos adquiridos en las futuras mesas técnicas", señala en uno de sus puntos el documento manuscrito, firmado por los presentes, que emanó de la reunión.

Quien la encabezó fue Guillermo Nevarez Elizondo, director general de Transporte Ferroviario y Multimodal de la SCT. Los asesores de los franciscanos presentes: Guillermo Aceves, Sergio Carmona, Salvador Lazcano y Jorge Fernández. También estuvo el director del Sistema Tren Eléctrico Urbano (Siteur), Rodolfo Guadalajara; hubo representantes de las demás instituciones. Se nombró a quienes estarán de forma permanente en atención de la mesa. "Ing. Guillermo Nevarez, representante de la SCT, da la instrucción de hacer [sic] una mesa técnica para compartir toda la información al máximo nivel, para que de estas mesas se puedan obtener los criterios claros para la recuperación del templo".

Las dudas

El grupo técnico de los franciscanos presentó sus comentarios y planteó sus dudas. Una de las controversias fue la presencia de una grieta considerable, que data de octubre pasado, cuando comenzó la intervención del edificio patrimonial con miras a evitar daños por la perforación subterránea.

"Se reconoció que existen fallas estructurales que deben resolverse. La grieta es preexistente al paso de la tuneladora pero se ha ido abriendo. Se generó cuando se inyectó el grout justo ese mes de octubre. Aunque los de la UNAM argumentan que el templo tiene 450 años padeciendo movimientos del subsuelo y que está muy deteriorado y débil, y hubo un consenso en que es importante ver hacia adelante y rescatar lo conducente y resarcir los daños [...] lo cierto es que el grout es un cemento [concreto] para estabilizar y reforzar el subsuelo, es la base de la técnica del jet grouting; los trabajos se fueron realizando a lo largo de un año, aproximadamente desde mayo de 2016, y el grouting se aplicó alrededor de octubre y es cuando comenzaron a aparecer las primeras fisuras. Ellos no lo quieren reconocer abiertamente. Ellos dicen que todo ha sido realizado correctamente", explicó Jorge Fernández Acosta, integrante del equipo asesor de los frailes.

En la minuta se lee: "la UNAM resume el estado actual del modelo que está realizando para la comprobación del estado del templo [sic]. Resume igualmente las zonas más sensibles y que requieren de una atención especial [...] la UNAM indica que la existencia de daños previos favorece que el templo se haya flexionado generando la evolución de la grieta principal y de los daños más relevantes. A criterio de la UNAM, una vez realizado su análisis no ponen en riesgo la estabilidad del edificio las afectaciones actuales".

Los representantes de los franciscanos "solicitan que se reconstruya el tejido de las piedras ya que consideran que la resistencia estructural actual [de las piedras] es muy baja".

Una de las primeras negociaciones fue lograr de los custodios del templo, el permiso para que el personal técnico realizara la impermeabilización del techo. También se acordó entregar la información del monitoreo. "Se solicita la apertura de una bitácora" en la cual se registren las temáticas de las discusiones, los acuerdos, y se muestren los avances; la tarea de hacerla queda a cargo de la Secretaría de Gobierno [sic].

La reunión fue marco para que la empresa constructora, Sener, entregara "toda la información geotécnica". Se clarificó que "el INAH sigue siendo el responsable", mientras "la UNAM, junto con la SCT son las figuras técnicas para la toma de decisiones técnicas".

La mesa técnica

Técnicos franciscanos: Guillermo Aceves, Sergio Carmona y Salvador Lazcano

SCT, Juan Manuel Anaya

Sener, César Quevedo

Lytsa supervisores, Alejandro Correa

UNAM, Roberto Sandrea, Efraín Ovando y Eduardo Botero

INAH, Xaviuer Massima, Modesto Aceves, Mónica Ocejo


San Francisco, una historia de 467 años

El primer complejo franciscano en la región de Guadalajara data de 1530 en Tetlán; con la fundación de Guadalajara, es movido al barrio indígena de Analco en 1542. En 1550 el complejo ya se ubicaba en la zona actual

"Considerando los pobladores de cuánto consuelo, ayuda y socorro le habían sido los religiosos de Nuestro Padre San Francisco en las aflicciones [...] vinieron en ello y mudaron el convento de Tetlán cerca de la ciudad, poblando de la otra banda del río, a donde agora se llama Analco" (Fray Antonio Tello, Historia de la Santa Provincia de Xalisco)

El complejo fue movido a donde actualmente cruzan la calle Héroes y la Calzada Independencia. "Tampoco estuvieron mucho tiempo en este puesto porque era muy enfermo, por ser muy pantanoso y de muchos ojos de agua; y como los edificios de los religiosos eran pobres y humildes, con facilidad los pasaban donde querían, y así le fundaron un atrio de arcabuz más arriba, en parte seca y enjunta, entre la ciudad y Mexicaltzingo, y se fue obrando con más fundamento que antes, que es el puesto donde ahora está", es decir, el actual asiento de los templos de San Francisco y Aranzazú, que era capilla

En 1580, el convento fungió como casa de formación, con estudios superiores. En 1586 había 16 religiosos. En 1611 se puso el altar colateral

Tras deterioro centenario, en 1684 fue reconstruida. El historiador Matías Ángel de la Mota Padilla dice en 1742: "Es uno de los más famosos templos que tiene no sólo el reyno de la Nueva Galicia, sino que puede campear entre los demás de la Nueva España; así por su fortaleza como por su eminente y robusta torre, que se descuella y se adorna con dieciséis arcos sin los de la linternilla con que remata, su portada, así por su elevada coronación, como por sus bien sacadas columnas y admirables estatuas pudiera servir de retablo. Su cementerio es tan anchuroso y capaz, que dentro del, cabe la capilla del Santo Sepulcro que cuidan y adornan los indios de Analco; otra iglesia dedicada a S. Antonio de Padua que mantienen con todo culto los mulatos con una devota cofradía; acompaña a la otra iglesia dedicada por el Tercer Orden de Penitencia a su patrón San Roque y sólo quedan por acabarse en dicha iglesia dos bóvedas de las cinco en el trazo, con una portada a la de la iglesia grande; en su talla, estipites y estatuas; un espacioso cementerio orlado de capillas del Calvario en las que se colocan lienzos de la Pasión" (Historia de la conquista del Reino de la Nueva Galicia en la América Septentrional).

San Francisco tenía a finales de la colonia, un convento, una iglesia, seis capillas (de las que sobrevive Nuestra Señora de Aranzazú), un amplio cementerio central. El golpe a su riqueza artística fue la sustitución de sus altares barrocos, en 1826, por pobres altares neoclásicos

Con el triunfo de la Reforma, el conjunto fue mermando y fraccionándose: hubo cárcel, estación de tren y la estatua del liberal Ramón Corona. El 14 de abril de 1936, la iglesia se quemó y perdió casi todo el resto de su patrimonio. La nueva iglesia reconstruida fue consagrada en 1958 por el obispo Garibi y Rivera

Fuente: archivo de MILENIO JALISCO

SRN