Los tapatíos se arman de regalos

El Ayuntamiento de Guadalajara, a través de su Secretaría General, se había comprometido a limitar la cantidad de comerciantes informales, pero ayer fue evidente que no los controlaron.
Pese a las aglomeraciones en varios puntos de la ciudad, los ciudadanos esperaron para conseguir los regalos.
Pese a las aglomeraciones en varios puntos de la ciudad, los ciudadanos esperaron para conseguir los regalos. (Alejandro Acosta)

Guadalajara

Centenares de tapatíos aprovechan el último fin de semana previo a la Navidad para comprar juguetes y regalos navideños en la zona comercial de Obregón de la que salen con enormes bolsas con triciclos, casas de juguete, muñecas, ropa y todo tipo de regalos que consiguen en las tiendas establecidas o con los innumerables comerciantes informales que se instalaron en el lugar. 

Desde temprano, a la zona comercial arribaron los ávidos compradores, y conforme pasaron las horas, la cantidad de personas se incrementó, tanto que el caminar por dicho punto resultó complicado para los habitantes de la ciudad, pues además de la gran cantidad de personas, los comerciantes informales invadieron las banquetas y parte del arroyo de la calle.

El Ayuntamiento de Guadalajara anteriormente, a través de su Secretaría General, se comprometió a limitar la cantidad de informales, pero ayer fue evidente que no los controlaron, por lo que en las calles más concurridas se presentó el ambulantaje.

A pesar de la aglomeración y del riesgo que implicó caminar sobre la calle, con los autos pasando a corta distancia, la gente prefirió esperar para conseguir los regalos para toda la familia.

Una pareja que realizaba sus compras, ya con un par de bolsas de juguetes, preguntaron por otros artículos que llevarían a algunos de los familiares.

Otra mujer comentó a su esposo que “si no compramos las cosas ahorita, vamos a tener que regresar”, con lo que convenció al hombre de adquirir “de una vez” varios artículos.

La enorme variedad de productos, además de los precios más accesibles atrajeron a muchos ciudadanos: bicicletas por mil 500 pesos, muñecas entre 30 y 115 pesos, vehículos a control remoto de 450 pesos y hasta tenis de 250 pesos.

Para terminar la jornada de compras navideñas y ya cuando éstas agotaron a las personas que salieron a las calles, los puestos de alimentos también abundaron, con distintas opciones para todos los gustos: fruta, pan dulce, papas y churros, salchichas, rusas, o aguas frescas, así como la comida tradicional de los tapatíos: el tejuino y las tortas ahogadas.