CRÓNICA | POR JESÚS GARCÍA

“Nos quedamos fuera del estadio, y al último frente al Papa”

Un grupo de tampiqueños sufrió los problemas de logística en la visita papal, aunque al último esto fue una bendición, como ellos mismos dicen al su reacomodo.

El Papa Francisco se acercó a niños.
El Papa Francisco se acercó a niños. (Iveth García)

Ciudad Madero

Una parte del grupo batalló para entrar al estadio Víctor Manuel Reyna. Ya se había oído de la complejidad para encontrar lugar, al final, por obra divina la segunda comitiva que venía de Tampico junto a tantas otras, logró ingresar y que dar justo ante el escenario que ocuparía el Papa Francisco.

Con lágrimas en los ojos los peregrinos de la diócesis recibieron al Santo Padre al estadio, momentos en los que salieron del alma expresiones como "te amamos papa" o "Francisco ya eres mexicano", además de porras, aplausos y banderas en lo alto, los tampiqueños atónitos ante la cercanía al santo padre.

Desde una madre, doña Evangelina que había perdido a su hija hace 7 meses y que se preparó 10 días antes de la visita para pedir fuerza; su motivo principal fue encontrar la paz y tranquilidad. "Mi sueño era verlo en persona, sentí una emoción muy grande que no se puede explicar" y concluyó "en su cara refleja todo el amor que tiene hacia nosotros, ese amor me quiero llevar ".

La familia Morales Castillo, Coordinadores de la Pastoral Familiar de la iglesia de Lourdes, que salió al encuentro del pontífice para dar gracias por el regalo de la vida y de compartirlo con sus seres queridos, se animó a emprender este viaje para escuchar lo que el papa quería decirles a las familias; el señor Rodrigo Morales Rodríguez refirió que "la pimer bendición fue que no nos tocó donde nos debió tocar sino que nos mandaron a lugares más cercanos, sentí mucho amor y paz hasta rompes en llanto, lo más importante fue renovar nuestros votos matrimoniales frente al vicario de Cristo, valió la pena todo el esfuerzo muy grande y salí lleno de esperanza". Su esposa Monica Castillo de Morales, dijo "le di gracias a Dios ante tantas adversidades, ante la impotencia que al principio nos dijeron que ya no entraríamos al estadio, pero al momento de entrar y escucharlo me llenó del espíritu santo, con sus palabras elocuentes, me voy llena de Dios, de optimismo, de esperanza y a echarle ganas por un mundo mejor" añadió. "Nos motivó en todos los aspectos... en el momento de la renovación de votos quise decirle a mi esposo muchas cosas pero no pude porque las lágrimas no me dejaron, una experiencia indescriptible"

Un matrimonio que tras sufrir un infarto estuvo aquí de pie desde altas horas de la madrugada, sin importar el cansancio físico que pudiera causar.

Don Ángel Cervantes Rosales, de 76 años con fuerza de hierro, demostró que la alegría y juventud se mide con el corazón, mostrando una fe inquebrantable, siempre al pie del cañón con comentarios y positivos al que caminaba de su lado, "alguna cosa deberá de salir de este sacrificio y lo comprobé porque con tan solo verlo y escucharlo un ratito me di cuenta de la bendición que estaba recibiendo en ese momento" a lo que añadió "que palabras del señor, como se vale de detalles que para nosotros son sencillos y que con esos detalles pone a reflexionar al mundo entero" y concluyó con un "echale ganas, el papa no vino a arreglarnos los problemas vino a evangelizar, desde la madre soltera o del niño discapacitado o del matrimonio en crisis, siempre hay que orar y que no se nos olvide orar por último dijo " hay que ser la hostia para todos" dijo don Ángel un señor que evangelizó con su persona durante todo el viaje.

Gabriela y Judith Cervantes Rodríguez, lograron colarse detrás del escenario en un área restringida, logrando saludar al papa y los cardenales a su llegada, Gabriela conmocionada por este suceso comentó "la bendición empezó desde que me invitaron al viaje y como pude tener acceso a estar tan cerca de él, pero la mayor bendición fue tocarlo y pisar la capilla en donde estuvo minutos antes, de subir al estadio, lo que me llevo es la sencillez" y "las familias tenemos que renovarnos todos los días" y Judith mencionó "una emoción, me bloquee al instante de verlo al pasar, se me hacía imposible verlo yo venía en plan de paseo, pero superó todas mis expectativas, su personal muy sencillo, se ve que siguen el ejemplo del Papa" añadió "Una experiencia inolvidable que trasciende todas las cosas y que es para contar a todas las generación, no solo con palabras sino con ejemplo"

Como un momento importante fue cuando todos se unieron para que el papa se acercara a darle la bendición a un niño de capacidades diferentes, culmen para los que se habían aguantado las ganas de llorar, ese fue el momento en donde no contuvieron más el llanto, simplemente se dejaron llevar por los instantes que estaban viviendo.