Comparten información de asesinato con autoridades de Tamaulipas

El procurador de Justicia dialogó con el secretario de Seguridad de Tamaulipas, el general Arturo Gutiérrez García; el caso del crimen del general Ricardo César Niño será atraído por la PGR. 

Monterrey

Tras darse a conocer el asesinato del general Ricardo César Niño Villarreal, coordinador regional de la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas con sede en Nuevo Laredo, y de su esposa, en Vallecillo, Nuevo León, las autoridades de ambos estados intercambiaron información.

La tarde del lunes, el procurador de Justicia, Adrián de la Garza Santos, recibió al secretario de Seguridad estatal tamaulipeco, el general Arturo Gutiérrez García, para dar seguimiento al caso que ocurrió el domingo en el kilómetro 127 de la carretera libre a Laredo.

El caso será atraído por la Procuraduría General de la República (PGR) por el nivel del puesto que desempeñaba el occiso, informó una fuente del Estado. Serán los agentes ministeriales nuevoleoneses los que pongan al tanto a los investigadores federales al ser quienes recabaron las evidencias en la escena del crimen.

En esta reunión, que se llevó a cabo de manera privada, se informó que el general, quien también fuera secretario de Seguridad de Cadereyta hasta marzo del presente año, estaba en un período vacacional y decidió salir con su esposa.

La pareja tenía domicilio en una colonia de Monterrey, sin embargo por el cargo que ocupaba el general, vivían en el vecino estado y realizaban constantes visitas a Nuevo León.

También se estableció que hace dos semanas en Nuevo Laredo aparecieron mantas en donde grupos del crimen organizado amenazaban a Niño Villarreal, lo cual será tomado como parte de la investigación.

En la escena del crimen se recabaron más de 100 casquillos y el cuerpo del funcionario de extracción militar estaba irreconocible.

Horas más tarde, en entrevista para Telediario Nocturno, el procurador aclaró que en la dependencia no tenían registros de amenazas hechas hacia el mando policiaco.

“No tenemos otra versión de los hechos; aquí en el estado no teníamos conocimiento de esto, puesto que él estaba desempeñándose a últimas fechas en el municipio de Nuevo Laredo, Tamaulipas" subrayó.

A pesar de que el pasado 9 de octubre el general y sus escoltas se vieron implicados en un hecho violento en el municipio de Linares, De la Garza Santos recalcó que, en aquel entonces, las autoridades acudieron al llamado de auxilio y se descartó que fueran víctimas de un atentado.

"En aquella ocasión, además de la Policía Municipal de Linares acudió la Procuraduría del Estado con Servicios Periciales, la Policía Federal y Fuerza Civil al llamado que se hizo de auxilio. En aquel entonces se hizo una búsqueda intensiva, sobre todo para ver si había algunos agresores o vestigios de ellos (casquillos, armas, etc.).

“En aquel momento se llegó a la determinación de que no había existido tal agresión (de un atentado) en virtud de que no se encontraron casquillos que robustecieran la versión de que habían sido atacados, y al hablar con los testigos, manifestaron que sólo oyeron los disparos. Los casquillos encontrados únicamente en el lugar de los hechos eran los que habían disparado los escoltas del general Niño”, puntualizó.

Asimismo, el procurador mencionó que el vehículo que transportaba al general el día de aquel incidente presentaba vestigios de haber sido agredido con anterioridad, y que el propio general y sus escoltas afirmaron los hechos.

También, De la Garza Santos aclaró que quizá el general pudiese estar armado al momento del ataque que lo privó de la vida, pero las autoridades aún están investigando este hecho, pues pudo haber sido despojado de su arma, ya que el calibre de la misma no era comparable con las de sus agresores.

Además, confirmó que el mando policiaco llevaba la cantidad de 240 mil pesos, aproximadamente, en una de sus mochilas de viaje.