Piden que los taludes sean reserva ecológica

Medida necesaria para evitar riesgos, advierten especialistas.
Demandan evitar que se realicen construcciones en estos sitios.
Demandan evitar que se realicen construcciones en estos sitios. (José Luis Tapia)

Tampico

Debido a los derrumbes que se han registrado en los barrancos de la colonia Sauce y el Chairel, algunos con la pérdida de vidas humanas y destrucción de viviendas, hechos que se suscitaron por la delicada estabilidad de esas zonas, se deberían conservar y convertir en una reserva ecológica a fin de evitar riesgos a las familias que viven en esa zona, pidió el Colegio Mexicano de Ingenieros y Arquitectos.

Rafael Benavides Osorio, presidente del organismo, destacó que es necesario modificar los usos de suelo porque edificar construcciones altas en esa zona representaría un riesgo para las familias que ya residen en el Chairel.

Dijo que es un área que se debe preservar y no poner el peligro la estabilidad, queriendo modificar los taludes para hacer grandes construcciones.

"En el Colegio de Ingenieros y Arquitectos, nos pronunciamos por la preservación del ambiente y consideramos que el talud del Chairel cuenta con mucha vegetación, es importante tener un pulmón, es patrimonio de todos, y aunque los terrenos sean propiedad privada, todos nos beneficiamos de esa vegetación", refirió.

Rafael Benavides Osorio, destacó que de acuerdo con las investigaciones realizadas, no es conveniente construir en la zona del Chairel, antes de ello lo más viable es la reubicación de las familias, a fin de evitar situaciones de riesgo.

"Hay que recordar que en Guatemala mucha gente murió por un talud que se derrumbó, precisamente porque le hicieron cortes y lo desestabilizaron", expuso.

Reiteró que los taludes del Chairel son naturales, "la naturaleza lo ha formado y hace que quede estable, pero a punto de caerse, entonces cualquier cosa adicional, hace que se caiga, por tanto esa zona se debe tratar de una forma cuidadosa".

Explicó que el talud del Chairel tiene partes que se pueden considerar estables y partes inestables.

"La avenida Chairel va curveando y algunas partes sale y en otras se mete, encontramos en las partes salientes como la curva de la colonia Campbell, la parte cercana al Chairel donde también hay un saliente y otro más adelante cerca del Campestre que son los puntos más inestables", dijo.

Benavides Osorio, recordó que hace algunos años, el ayuntamiento de Tampico solicitó al Colegio de Ingenieros y Arquitectos A.C., una opinión acerca de los dos taludes (Sauce y Chairel) por lo cual se realizaron estudios coordinados con los conocimientos de un geólogo y mecánica de suelos.

"Se logró rendir un informe donde alertaron con respecto al talud del Chairel, como una de las zonas más críticas por el tránsito de vehículos y porque tiene pocas partes estables y el resto inestables", manifestó Rafael Benavides.

Insistió en que modificar los taludes es un peligro y que no se debe llevar a cabo ninguna construcción.

"Lo más viable es la reubicación de las familias, hay que recordar que se han presentado desgajamientos en la zona con fatales consecuencias", mencionó.

Pidió que antes de ejecutar cualquier tipo de obra, se proceda a hacer una inspección de todas las propiedades para evitar riesgos.

"En Andonegui se hicieron los muros y se protegió al igual que en la Torreón, lo mismo se podría hacer en el Chairel pero es más largo y resultaría más costoso, considero que se debe seguir monitoreando por parte de la autoridad el barranco, porque hay quienes construyen en esa zona, la gente tiende a querer aprovechar más espacio dejando material acumulado en las orillas de las pendientes y cuando llega una lluvia se puede deslizar", alertó el especialista.

El presidente del referido colegio, agregó que los taludes del cerro de Andonegui, así como en la calle Torreón que fueron los que se reforzaron hace varios años han estado funcionando bien.

"Uno de los principales problemas que había en la Torreón se presentó porque la gente impedía el paso de los vehículos por el peligro que sentían y en Andonegui en época de lluvias un carril estaba tapado de fragmentos que caían de la parte alta", recordó Rafael Benavides Osorio, representante de ingenieros y arquitectos.