La Profepa suspende tala en Nevado de Colima

Apenas cinco días antes el organismo avalaba la legalidad de la extracción maderera.
Profepa inspeccionó nuevamente esta área del Nevado de Colima del 1 al 4 de julio
Profepa inspeccionó nuevamente esta área del Nevado de Colima del 1 al 4 de julio (Cortesía)

Guadalajara

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) cambio ayer de opinión respecto a la tala de bosques del Nevado de Colima, y con la notificación de una suspensión judicial cuyo efecto es detener el aprovechamiento, dictó "medidas de urgente aplicación" para "la suspensión total temporal de las actividades de aprovechamiento forestal maderable del ejido Huescalapa".

En un comunicado difundido la noche de ayer, reconoció irregularidades "observadas como resultado de una visita de inspección por parte de la delegación federal de la Profepa  en dicha entidad, podrían alcanzar incluso una sanción administrativa equivalente a 20 mil días de salario mínimo que equivalen a poco más de 1.4 millones de pesos".

Aunque apenas cinco días antes el organismo avalaba la legalidad de la extracción maderera,  la explicación es que " en seguimiento a una visita anterior,  esta Procuraduría detectó  posibles irregularidades forestales durante una nueva inspección al Programa de Manejo Forestal Autorizado al Ejido Huescalapa, en la región del Nevado de Colima, tras revisar el aprovechamiento correspondiente a las anualidades 2013-2014 y la 2015".

Así, la "más reciente acción realizada del pasado 1 al 4 de julio y que culminó con la aplicación de las citadas medidas de seguridad,  confirma que desde el año 2012, dicho ejido cuenta con una autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de un programa de manejo forestal de nivel avanzado. Durante la nueva visita, los representantes de dicho predio no presentaron 92 remisiones forestales pertenecientes a las tres anualidades y a las especies de pino, encino y que acreditan la legal procedencia de diversos productos".

Tampoco entregaron "el Proyecto integral de reforestación, en donde se enumeran las actividades para proteger, fomentar, conservar y mejorar esas superficies con parámetros incluidos en la NO-152-SEMARNAT-2006, con indicadores medibles y evaluables, y presentar las especies indicando nombres científicos, las cuales deberán ser nativas de las áreas de tratamiento", añade.

Derivado del análisis de los resultados del inventario en campo, "se observó que el área basal en la mayoría de las especies y rodales revisados es mayor que la establecida en el Programa de Manejo, es decir, que la información de campo no concuerda con la información presentada a la Secretaría. Además se encontró el aprovechamiento de árboles de encino (Quercus sp) y Oyamel (Abies sp) sin contar con la marca autorizada para su aprovechamiento", situación que fue denunciada por vecinos de Ciudad Guzmán desde el 18 de junio,  pero la inspección de la Profepa apenas localizó.