Regulado el daño ambiental en la súper carretera

El titular de la Semarnat en Durango señaló que todo proyecto en área natural afecta, pero se buscan mecanismos para resarcir o reponer el impacto de la obra.

Durango, Durango

El trazo de la súper carretera Durango-Mazatlán sí provocó un impacto ambiental como toda obra que se realiza para alcanzar desarrollo.

Sin embargo en este proyecto se cumplieron con todos los requisitos de la normativa de Semarnat y por ello se obtuvo la autorización, además de que se hizo el pago de la compensación correspondiente.

Ricardo Karam Von Bertrab, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, reconoció que cualquier proyecto que realiza el hombre causa un daño o afectación a la naturaleza y por eso se buscan mecanismos para resarcir o reponer el impacto de la obra.

No precisó el tipo de afectación que se tuvo con esta obra, aunque destacó que los animales que se hayan alejado de la zona por el ruido y presencia de trabajadores, hoy han regresado.

En el caso de la súper carretera, se trató de una manifestación regional y se presentó en la Ciudad de México que fue en dos partes: de Durango a El Salto y de El Salto a Concordia.

Según señaló una manifestación de impacto ambiental, es un trámite que es presentado por el propio promovente, es decir, quién va a hacer la obra para conocer el daño que se generará.

"El personal de la Semarnat hace una visita de campo para ver cuál va a hacer el impacto y se hace la dictaminación, se verifica si hay vegetación nativa para hacer un cambio de suelo, si hay afluentes de agua, entre otras y de esta manera se analiza si se da la autorización o no".

Karam Von Bertrab, aseguró que en este caso, se cumplió con todo los requisitos necesarios que pide la normativa de Semarnat, se vio cual sería la afectación, de cuántas hectáreas y a su vez se hace un pago al Fondo Forestal Mexicano por lo que se impacta, a esto se le llama "compensación ambiental".

Con la compensación se retribuye al 3 por 1, la afectación, por ejemplo si se afectan cinco hectáreas, se compensará con 15, aunque también depende del tipo de ecosistema, si es bosque, si es semidesierto la tarifa varía.