CRÓNICA | POR LUCERO REYES

Gloria se quedó inválida tras aventarse del puente

Pese a su estado físico, hoy es feliz vendiendo dulces en el centro de Tampico, ya que aprendió a valorar la vida y ayudar a otros.

Gloria ha aprendido a amarse, cuidarse y respetarse.
Gloria ha aprendido a amarse, cuidarse y respetarse. (Lucero Reyes)

Tampico

Hace cuatro años y medio Gloria del Carmen Cervantes, después de varios intentos fallidos de arrebatarse la vida se arrojó del puente Tampico.

Afortunadamente, se salvó, aunque a diferencia de los anteriores intentos de quitarse la vida con otros procedimientos, esta vez había quedado inválida, pues una de sus rodillas quedó prácticamente sin hueso tras caer sobre la avenida Portes Gil. Pese a lo que sufrió, comenta que no pierde la esperanza de volver a caminar.

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A comparación de aquel entonces, hoy es feliz, aún con su estado físico y señala que, ahora tiene que trabajar vendiendo dulces en el centro de Tampico, donde se traslada por la Plaza de la Libertad y de Armas, así como pasos peatonales, donde comercializa sus productos.

"Hace 4 años y medio que debido a una fuerte depresión llegué al punto de quererme quitar la vida, pero Dios me quiere todavía aquí y pese a que estoy en esta silla, hoy me mantengo vendiendo dulces, para poder pagar mis gastos de renta, comida y seguro", expresó.

Refiere que es feliz y si antes no lo era, es porque no valoraba que caminaba por su propio pie, pero en aquel entonces, todo se le juntó, pues recuerda con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta que a la edad de nueve años, le hicieron daño, aunque no detalla quién y cómo.

"En muchas ocasiones intenté con cuchillos suicidarme, eran tantas cosas por las cuales ya no quería vivir. Cuando tenía 12 años mi mamá falleció y caí en depresión, porque también una persona cuando estaba chica me hizo daño y no decirlo a nadie me hizo caer en una depresión muy grande", explicó.

Hoy vive sola, en un cuarto de renta y en sus pensamientos se encuentra el salir adelante y poder ayudar a las personas que se encuentran como ella.

Y a pesar de las recaídas que ha tenido, porque hace un par de meses se encontraba sin dinero para poder pagar su seguro facultativo, nuevamente cayó en el intento, aunque no fue tan grave, indica, y al final hubo una persona que le ayudó brindándole el total que necesitaba y con ello poder seguir con su tratamiento.

Desde hace varios años se encuentra bajo medicamentos depresivos, pero con la fe en Dios, sabe que saldrá adelante, pues no quiere pasar lo de cuatro años atrás, donde al aventarse del puente tuvo que pasar un año completo internada en el Seguro, sola, su familia ya no quería verla y en donde aprendió a tejer y vender lo que hacía, para sus gastos.

"Estuve internada en el IMSS un año, me operaron toda la pierna derecha, quedó sin hueso y quienes me ayudaron mucho fueron las enfermeras, porque nadie de la familia iba a verme y ellas me enseñaron a tejer y hacer bufandas que vendía entre los enfermos para ayudarme con mis gastos", indicó.

Al salir estuvo una temporada con su papá, del cual no quiso hablar mucho y después una de las enfermeras le brindó asilo y cuando pudo valerse por sí misma, se salió a rentar y vivir sola.

Hoy se encuentra pidiendo apoyo, porque requiere de una operación y necesita donadores y espera que alguien le brinde ayuda, pues le detectaron que tenía la vesícula inflamada y requiere de una cirugía.

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JERR