El suero antialacránico de Venzor y De la Peña

Ambos doctores mexicanos decidieron donar su descubrimiento al Gobierno Mexicano, para que a través de la Secretaría de Salubridad y Asistencia lo dedicara a salvar vidas humanas.
Un duranguense y un chihuhuense, inventan el suero antialacránico
Un duranguense y un chihuahuense, inventan el suero antialacránico (Silvia Ayala)

Durango, Durango

El alacrán es un animal poderoso y enigmático, pero muy temido, tanto que recibir una picadura para muchos es cuestión de vida o muerte.

Hacia el año de 1931, la tasa de mortandad era de 44 personas al año convirtiéndose en uno de los principales problemas de salud.

Afortunadamente, Carlos León de la Peña Gavilán e Isauro Venzor Fuedesi presentaron un estudio titulado "El alacrán de Durango, clasificación y distribución geográfica en el Estado".

"Sintomatología de la intoxicación producida por su piquete. Eficacia del tratamiento seroterápico", en el cual dieron a conocer los resultados vistos en 300 casos en que se aplicó el suero contra los alacranes. Desde entonces, se han salvado muchas vidas en México y en otras partes del mundo.

Antes de comenzar a usar el suero antialacránico en la especie humana creyeron conveniente remitir una muestra del suero al Instituto de Higiene de la Ciudad de México para su control, por ser ese, el establecimiento científico idóneo para juzgar el trabajo.

La gran aportación científica a la humanidad se realza todavía más cuando se advierte que al registrar o comercializar este descubrimiento que le hubiera producido una fortuna, en un gesto grandioso y altruista.

De acuerdo con el doctor Venzor, donaron su descubrimiento al Gobierno de México para que éste, a través de la Secretaría de Salubridad y Asistencia lo dedicara a salvar vidas humanas.