Sol y viento para celebrar el comienzo de la primavera

Con rituales prehispánicos de limpia y carga de energía, se vive en El Ixtépete el festival del equinoccio 2017.
Tapatíos se cargan de energía en El Iztépete
Tapatíos se cargan de energía en El Iztépete (Fernando Carranza)

Guadalajara

Aprovechando el día feriado, decenas de familias visitan la zona arqueológica de El Ixtépete este lunes para celebrar el comienzo de la primavera, como ya es costumbre en el lugar con rituales prehispánicos de limpia y carga de energía que toman de cara al sol, en un intento por remembrar usanzas prehispánicas.

Víctor Rodríguez gusta de visitar lugares arqueológicos el día del equinoccio de primavera (que tuvo lugar hoy en punto de las 04:29, de acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional, marcando el inicio de la estación), y esta vez llegó al sitio de pirámides ubicado sobre la avenida Mariano Otero y el Periférico, al sur del municipio de Zapopan, acompañado de su familia.

“Para nosotros es el inicio del año, entonces para nosotros es importante iniciarlo bien, iniciarlo purificados. Nos han gustado todas nuestras tradiciones, hemos recorrido el país con la familia y hemos encontrado que volver a lo nuestro es lo más importante que hay, y conocer a estas personas aquí, en Chiapas, en otras partes, son personas que tienen un don de sanación, y cuando vienes afligido física o emocionalmente te ayudan”, compartió Víctor, de profesión abogado.

A los costados de la pirámide principal, cuyo acceso a lo alto está vedado con un par de cintas amarillas y la mirada vigilante de algunos policías a varios metros, mujeres y hombres que hacen las veces de sanadores, tienen montados sobre el paso sus instrumentos de trabajo: caracoles, esencias perfumadas, instrumentos prehispánicos, sahumerios con copal. Visten de blanco y llevan adornos artesanales, convidando a la gente a acercarse para purificarse y llenarse de energía.

“Ahorita lo que (me) hicieron es equilibrar, hacer una pequeña limpia y sacar todo lo que está mal. Aplicaron las manos en puntos de dolor físico, como en su momento lo hizo Jesús o lo hacen sanadores… se siente es energía. No te toca, no te agarran, se siente la energía”, dijo.

Entre quienes ofrecen esta sanación se encuentra José Manuel González alias “La Pelona”, quien hace trece años se dedica hacer limpias para recibir la primavera en El Ixtépete, a cambio de una cooperación voluntaria. Ayuda a unas 300 personas en promedio cada año, desde las 9 de la mañana y hasta las seis de la tarde.

Nacido en el viejo poblado de Huentitán, a “La Pelona” le llegó el don “desde que estaba en el vientre de mi madre”, asegura.

“La limpia que hacemos aquí es especial para el equinoccio de la primavera. Los cargamos de energía positiva y retiramos la energía negativa del cuerpo. Eso son las limpias”, explica, mientras humea con el incensario a una mujer toda vestida de blanco.

En El Ixtépete acuden muchas personas también vestidas de blanco. Otras en ropa cómoda, ya sea deportiva o shorts. Algunos participan de las sanaciones, otros elevan sus palmas al cielo para cargarse de la energía solar.

A invitación de una amiga, hoy Ana María visitó esta zona arqueológica por primera vez, y le resultó muy grata la experiencia a la que convidó a su mamá, hijos y sobrinos. “Me siento bien, siento mucha tranquilidad”, dijo, mientras silbaba de fondo un caracol. A Joshua, de trece años, le gustó mucho todo lo que vio. “Porque es muy natural”, sostuvo convencido.

También hay quien le da al paseo otro propósito, como Mauricio, de doce años: volar papalotes, aprovechando que esta temporada, además del sol, hay rachas de buen viento, para elevar coloridas figuras de colores.

La afluencia hasta el mediodía parecía menor que años anteriores, aunque el municipio se preparó para recibir a unas 3 mil personas, y ofrece como atractivo extra, un programa cultural que incluye danzas, conferencias y muestra de juegos prehispánicos. También se puede disfrutar de algunos antojitos y bebidas para calmar la sed, y comprar papalotes o artículos artesanales al ingreso de la zona arqueológica.

MC