Sobrevivientes de desastres sufren impacto psicológico

La crisis comienza al momento del suceso, a lo cual le sigue el desorden, la negación y la intrusión. Finalmente viene la translaboración, que es una fase de reintegración después de los hechos.
Los más agraviados suelen ser los que han tenido experiencias similares con anterioridad.
Los más agraviados suelen ser los que han tenido experiencias similares con anterioridad. (Cuartoscuro)

Monterrey

Los desastres naturales dejan a su paso grandes pérdidas humanas y materiales; sin embargo, los sobrevivientes sufren un impacto psicológico que puede derivar en estrés postraumático o incluso padecimientos crónicos, señalaron especialistas en la materia.

Catástrofes como el reciente terremoto en el centro de la República Mexicana pueden dejar secuelas en las personas que vivieron el suceso, razón por la cual es necesaria la intervención de expertos, dijo en entrevista el catedrático Guillermo Rocha, de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Por ello, hizo énfasis en la necesidad de conocer a detalle el proceso que enfrenta un individuo luego de pasar por un evento potencialmente traumático, pues actualmente en redes sociales se difunden mensajes engañosos que pueden confundir a los cibernautas.

La crisis comienza al momento del suceso, a lo cual le sigue el “desorden”, es decir, todas aquellas reacciones naturales a la experiencia, como llanto, irritabilidad, actitud defensiva, ausencia de sueño, entre otros. Esos, indicó el especialista, son algunos de los comportamientos habituales para amortiguar el impacto de la catástrofe.

“Es válido que alguien quiera llorar, que alguien batalle para dormir, que esté alerta, a la defensiva; están utilizando todos sus recursos defensivos ante esta situación”, indicó.

Después viene la etapa de la “negación”, donde el afectado busca evadir lo que le pasa, y la “intrusión”, cuando internamente se reviven los hechos al grado de tener pesadillas y flashbacks.

En tal caso, los más agraviados suelen ser los que han tenido experiencias similares con anterioridad; es decir, los sobrevivientes del reciente sismo en el centro del país son más susceptibles a una crisis si también vivieron el terremoto de 1985, por ejemplo.

“Si alguien ya perdió mucho antes, estará pensando en que ahora está perdiendo más. La estará pasando peor”, manifestó.

Finalmente viene la “translaboración”, que es una fase de reflexión y reintegración después de los hechos traumáticos.

Todo ese proceso de crisis no constituye un estrés postraumático, pues para que éste sea diagnosticado los síntomas tienen que persistir y empeorar en un periodo mayor a 30 días, resaltó Guillermo Rocha.

“Después de 30 días, para considerarse estrés postraumático los síntomas deben ir en aumento. Ahorita se consideran reacciones de estrés agudo”, declaró el especialista.

Sin atención, vienen males crónicos

Por su parte, la especialista de Psicología Preventiva y Psicoterapia (Psipre), Patricia Mendoza, explicó que no todas las personas que viven un evento potencialmente traumático necesariamente van a desarrollar un trauma.

Sin embargo, si los afectados desarrollan este tipo de estrés y no reciben atención especializada, podrían desarrollar un mal crónico. Un signo de alerta es que los síntomas sean tan graves que no le permitan al individuo realizar de manera normal sus actividades diarias.

“Como todo padecimiento de salud, cuando no se atiende se puede volver crónico.

“Lo que va a determinar que un padecimiento sea un trastorno es qué tan desadaptativos sean estos síntomas”, indicó.

Por ejemplo, alguien con estrés postraumático podría eventualmente presentar síntomas de depresión.

“La persona se empieza a aislar, siente que no está cómoda en ningún lugar, regularmente esto afecta las relaciones personales, el trabajo, las relaciones familiares, el cuidado de los hijos”, comentó.

Por ello, Mendoza recomendó que en caso de tener síntomas de estrés postraumático, acudan con profesionales de la salud mental, ya sean psicoterapeutas o psiquiatras, a fin de que se realice un diagnóstico preciso y, en consecuencia, iniciar un tratamiento. Para esto se hacen exámenes psicométricos e incluso médicos, a fin de descartar otros padecimientos.

La psicoterapeuta hizo énfasis en la importancia de la atención oportuna: “entre más tiempo se deje pasar para ser atendido, más va a tardar el tratamiento”.

Ofrecerán ayuda a damnificados

Profesionales y estudiantes de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) se alistan para auxiliar a los damnificados por el terremoto en el centro de la República Mexicana.

El catedrático Guillermo Rocha anunció este viernes una actividad voluntaria por parte de la institución a fin de apoyar a los afectados principalmente de los estados de Morelos, Puebla y Oaxaca, en una primera etapa.

Este sábado, en coordinación con autoridades del estado de Puebla, se evaluaría si es necesario movilizar a los voluntarios de la Máxima Casa de Estudios o estarán apoyando con terapias vía telefónica. Según informó el especialista, en la lista de voluntarios suman aproximadamente mil personas provenientes de todo del país. Alrededor de 150 son de la Facultad de Psicología.

Todos han recibido cursos de intervención en crisis. Los objetivos principales que deben alcanzar, indicó, son amortiguar el evento de estrés y fortalecer a la persona.

“Es una iniciativa de la Facultad de Psicología de la Universidad y esto es totalmente voluntario”, puntualizó.