Hay sitios que venden especies sin permisos

A pesar de estar legalmente establecidos en la entidad, dice la organización, los comercializan sin la autorización correspondiente.
Jonathan Job Morales García: “es una situación muy delicada, hay un desequilibrio ecológico importante”.
Jonathan Job Morales García: “es una situación muy delicada, hay un desequilibrio ecológico importante”. (Arturo González Méndez)

Pachuca

El presidente de Biofutura, Jonathan Job Morales García, señaló que tan solo en Pachuca existen sitios legalmente establecidos que venden animales sin los permisos correspondientes.

Indicó que Biofutura ha identificado al menos seis de estos lugares, principalmente acuarios, uno de ellos, Fundación Animal, localizado en La Providencia.

“Es una situación que se presta, muchas de estas agrupaciones que venden animales silvestres o domésticos no cuentan con los permisos; lo que pasa es que muchos de los animales silvestres son traficados y se venden con el mismo permiso, es decir, duplican los permisos y no hay realmente un control”, sostuvo el ambientalista.

Indicó que ha identificado que en estos lugares venden principalmente aves y reptiles sin permiso. Entre estas especies se encuentran lechuzas, búhos, serpientes cencuates y lagartijas, especies están protegidas por las leyes, por lo que su venta no es permitida, “pero se siguen vendiendo”.

Mencionó que en un acuario que está cerca de la Secundaria número 2, venden camaleones, especie que también está protegida por las autoridades ambientales.

“Son especies que no tienen permiso de venta y que de alguna manera ellos los adquieren, los capturan de manera ilegal y los revenden”, agregó.

Comentó que aunque Biofutura realiza recorridos e identifica este tipo de situaciones, es un tema difícil porque es la autoridad ambiental la que debe tomar cartas en el asunto y que esta misma situación sucede con acuarios de municipios como Tula,  Actopan, Tizayuca, Tulancingo, “ellos se escudan que teniendo permisos pueden vender lo que sea pero realmente no es así”.

Jonathan Job subrayó que la Norma Oficial Mexicana (NOM) 056 de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) establece claramente las especies que son protegidas, las que están en peligro de extinción, las amenazadas y las que tienen permisos de comercio y las que no.

“La ley señala que la mayoría de los reptiles están protegidos, no se pueden tener en venta, en este caso camaleones llora sangre, los cencuates o serpientes chirrioneras, las víboras de cascabel, una gran cantidad de lagartijas, pericos, lechuzas, las iguanas; todos se venden en estos lugares y que no se cuentan con ningún permiso”, precisó.

El activista mencionó que también han identificado venta ilegal de especies en los distintos mercados y tianguis de Pachuca.

“Prácticamente en todos los tianguis de la ciudad, en San Cayetano, en la Providencia, en el Palmar, el mercado Benito Juárez, ahí es donde principalmente se da esta venta de animales, les llama mucho la atención la cuestión de los reptiles”, dijo.

Precisó que en estos lugares se venden tortugas extraídas de su medio silvestre para comercializarse hasta en 30 pesos, además de serpientes e incluso cocodrilos en La Providencia.

Agregó que la ley prohíbe tener los animales en venta en la calles pues es un riesgo para la gente.

“Hay desde la venta de animales vivos hasta muertos, pieles de muchos mamíferos, de tlacuaches, de armadillos, de zorro, gato montés, puma, eso se da mucho en Actopan”, dijo.

En Tizayuca, Tulancingo y Actopan, dijo para concluir, también se da la venta ilegal de especies en mercados y tianguis, lo que representa un foco rojo en la entidad debido al aumento de este tipo de venta.

Llamado a la autoridad

Jonathan Job Morales García urgió a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a atender la venta ilegal de especies en la entidad: “es un problema que tiene que ser atacado por la Profepa, pero también al ser un delito grave la PGR debe estar involucrada en ese sentido y la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente  de manera local aquí en Hidalgo”, dijo.

Consideró que la labor de la Profepa ha sido frágil y poco meritorio. “Hemos hecho muchas denuncias, ellos la mayoría de las veces no pueden acudir, las especies se comercian los fines de semana, lo hemos apoyado muchísimo a identificar especies, en llevárselas”, sostuvo.

El ambientalista recalcó que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente tiene que tomar cartas en el asunto: “es una situación muy delicada, hay un desequilibrio ecológico importante, se daña a las especies y la Profepa debe aumentar su calidad de vigilancia”.

Pidió a la ciudadanía no comprar especies en tianguis ni mercados, ni en acuarios sin permisos.