CRÓNICA | POR SERGIO SÁNCHEZ

“Quiero hacerlo campeón no solo en el deporte, sino en la vida”

"Marquito" busca ser campeón
"Marquito" busca ser campeón (Sergio Sánchez)

Tampico

Es el primer sábado del año 2015, el primer día de entrenamiento. No hay nadie en la Unidad Deportiva de Tampico, solo cuatro jóvenes entrenando fuerte, entre ellos está Marco Antonio Almendares, un niño que inició a practicar el deporte sobre silla de ruedas, pero que a través del tiempo no tuvo los medios para continuar.

Este es un ejemplo más del largo peregrinar de las personas con un tipo de discapacidad, que, a pesar de los muchos programas que hay en el estado a través del sistema DIF, estos no tienen seguimiento y en casos como "Marquitos" terminan en el olvido.

Por fortuna hay personas con una alta sensibilidad humana, y ese es su entrenador Adrián Roque, quien también es una persona con discapacidad, ejemplo de tenacidad, de mentalidad triunfadora y hoy es uno de los terapeutas más reconocidos en el ámbito nacional.

Mientras Adrián conversa, Marco Antonio, quien ya tiene 13 años de edad va y viene en la silla deportiva que pertenece a su equipo; toma fuerza para agarrar vuelo e ir adaptando el movimiento de brazos y manos sobre la desgastada llanta; toma velocidad, da la vuelta, pasa por los conos, no se cansa.

"Estaba muy triste en mi casa, ya nadie me iba a visitar y tenía muchos años de no entrenar, ya no hacía nada solo miraba la televisión, ya no estudiaba pero mi maestro Adrián vino por mí para entrenar y aquí estoy echándole ganas". Toma un respiro... y sonríe.

"Voy a empezar a trabajar con él, lo voy a estirar pues su cuerpo se quedó atrofiado, no ha crecido lo que un niño de su edad debería crecer", dice Adrián Roque, quien también ha tomado la tarea de iniciar con un nuevo grupo de niños y jóvenes con algún tipo de discapacidad para enseñarles a hacer deporte.

Marco, a pesar de haber terminado la educación primaria, no sabe leer ni escribir, pero tiene muchas ganas de ser alguien en la vida "quiero ser albañil, hacer casa grandes", dice, aún entre su inocencia.

La mirada del pequeño deportista refleja mucha tristeza en su interior, pues él tiene el deseo de salir adelante; la distancia es también una limitante para llegar a entrenar, pues vive en la colonia Sahop de Ciudad Madero y no cuenta con recurso alguno para poder desplazarse en transporte público.

"Marquillos ha perdido movilidad en sus piernas, más de la que no tenía porque dejó de recibir sus terapias, ahorita necesita unas muletas para poder apoyarse y la verdad no hay quien le ayude. Voy a ayudarle lo más que pueda porque quiero que sepa que él puede con todo y contra todo, quiero hacerlo un campeón, no solo del deporte, sino también de la vida". Afirma su maestro mientras el pequeño Marco sigue empujando la silla sobre ruedas, con una nueva actitud y el empeño de empujar así en la vida.