Cuatro siglos de fervor edificado en Guadalajara

El templo más antiguo de la ciudad es la Catedral Metropolitana. De acuerdo con el sacerdote e historiador Tomás de Híjar, la magna obra fue erigida en el año de 1572.
El templo de Santa María de Gracia es uno de los más antiguos después de la Catedral Metropolitana.
El templo de Santa María de Gracia es uno de los más antiguos después de la Catedral Metropolitana. (Nacho Reyes)

Guadalajara

La historia arquitectónica de los templos en Guadalajara surge con la construcción de su Catedral Metropolitana que se erige como el más imponente y antiguo en 1572. La construcción de la red de iglesias y parroquias que hoy suman poco más de 350 en la Zona Metropolitana de Guadalajara fue creciendo como el eco que provoca una piedra lanzada al agua a través de círculos concéntricos que se van alejando del centro que les dio origen. La creación de centros religiosos creció conforme al ritmo en que aumentó la población. En el año 2000 Jalisco contaba con la segunda población de fieles del país, según datos del INEGI, con más de cinco millones de fieles a esta doctrina.

Tomás de Híjar, sacerdote e historiador de la Arquidiócesis de Guadalajara, al narrar la génesis de la red ya mencionada sitúa entre los primeros templos después de catedral al templo de Santa María de Gracia en 1650 cuando se cerraron los muros perimetrales hasta la altura de una cornisa, cuyos vestigios aún son perceptibles en el exterior de esta iglesia que cae a la avenida Hidalgo, comenta el sacerdote. Sin embargo, en el siglo XVIII se amplió la elevación de los muros perimetrales y se colocó una cúpula. Este caso es el mismo de la historia de otras  construcciones eclesiásticas pues acorde al especialista “las iglesias primitivas erigidas en el siglo XVI fueron ampliadas en el siglo XVII, las  del XVIII, en el XIX y algunas en pleno siglo XX fueron modificadas según las necesidades”, puntualiza De Híjar.

El XVII vio nacer también el templo de San Agustín con una cubierta de crucería, que actualmente tiene junto a la torre y a la cúpula. Después viene el templo de San Francisco de Asís, que era parte de un conjunto de iglesias dentro del monasterio con ese nombre. Otro ejemplo de ese siglo y que se palpa en su mobiliario es el templo de La Merced que se construyó durante 71 años y se terminó en 1721. El recinto conserva retablos de talla en madera de ciprés y pinturas de Diego de Cuentas. Santa Teresa de Jesús aparece en el curso cronológico cuando comenzó a construirse en 1690 y se consagró en 1720. Y precisamente de principios del siglo XVIII son los templos Jesús María y Santa Mónica y de mediados de ese siglo son los templos Las Capuchinas y San Felipe Neri. Hacia fines del XVIII se abrieron el Santuario de Guadalupe y el templo de Belén.

El primer cuadro de la ciudad en el siglo XIX

La primera de las iglesias terminadas de la Guadalajara decimonónica es la del Mexicaltzingo, luego le sigue el templo de Analco, la capilla de la Casa de la Misericordia u Hospicio Cabañas con esa cúpula tan airosa y bella de Manuel Gómez Ibarra justo a mediados del XIX. También en esa época se hicieron el Sagrario Metropolitano anexo a la Catedral de 1876 a 1890 y el Santuario de San José de Gracia. De este tiempo son también El Carmen, del que se van a servir los artífices y El dulce nombre de Jesús o Capilla de Jesús.

En momentos consecuentes llega El Expiatorio, levantado durante 70 años a partir de 1892, y el templo de Los Ángeles en las calles Prado y Madero.