Sequía, factor determinante para presencia de plaga

Actualmente el gusano descortezador se encuentra en pequeñas cantidades en los bosques de Durango, sin que represente peligro. Durante agosto se dio por controlado.

Durango, Durango

A finales del 2012 y gran parte de 2013, Durango vivió una situación de crisis con la presencia de lo que se conoce como gusano descortezador, pero que en realidad es un escarabajo que ataca cuando las condiciones de sequía se lo permiten.

Javier Zendejas Elizondo, subgerente de Conservación y Restauración de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en Durango, señaló que cuando factores externos como la sequía afectan la vitalidad de los árboles, los insectos atacan las plantas débiles.

Como resultado del trabajo realizado por los tres órdenes de gobierno, así como por los ejidatarios y dueños de predios, en este momento la plaga se puede considerar bajo control pero no erradicada, ya que forma parte del ecosistema.

Se han manejado cifras desde el inicio de la contingencia de 65 mil hectáreas a tratar, además de una afectación de aproximadamente 750 mil metros cúbicos rollo total árbol, siendo los resultados de la presencia de la plaga en 2012 y 2013.

La plaga volvió a surgir

En noviembre y diciembre se comenzó a presentar de nuevo el problema, pero en cantidades muy pequeñas.

La dependencia trabaja en el comité de sanidad para atender los avisos de presencia del insecto en los municipios.

Se estima que actualmente hay dos mil metros con presencia del gusano descortezador pero no es una situación alarmante, ya que solo están atacando en zonas donde hubo incendios.

Es importante poner atención al color de las hojas

Javier Zendejas Elizondo destacó que en este momento no representa peligro, hizo un llamado a los dueños de los predios y asesores técnicos para que realicen recorridos permanentes, además de que revisen las condiciones de las plantas para evitar que se pueda presentar algún problema.

Es importante poner atención en la coloración de las hojas de los árboles, al observar grupos de resina se debe hacer muestreo de la corteza, para detectar si hay presencia o no del insecto.

Durango registra 64 mil hectáreas a tratar que son en las que se realizó el tratamiento fitosanitario, se derribó el arbolado y se hicieron las actividades de saneamiento.

Mientras que las áreas afectadas son alrededor de 320 mil hectáreas que no fueron atacadas por incendios, sino donde se detectó y localizó el insecto.