CRÓNICA | POR NOTIMEX

Encuentran sepultureros la forma de vivir de la muerte

La sensibilidad se va perdiendo con el tiempo cuando trabajas en esto.

Nuevo Laredo

José Morales, de 57 años, es enterrador de muertos quien han encontrado vida donde sencillamente no la hay y como pocos desearían ganársela, pues asegura que lo primero que llega en un trabajo como este es la costumbre a la muerte.

 

Don Chepo o Chepo a secas, como lo conocen sus compañeros, ha asistido a tantos entierros que ha perdido la cuenta.

 

"Como todo ser humano tengo sentimientos, cada vez que sepultamos o desenterramos siento feo, pero es el trabajo de uno, es muy difícil, es muy feo pero alguien tiene que hacerlo", expresó el sepulturero quien tiene más de 30 años trabajando en el nuevo panteón municipal.

 

Destacó que ha visto a cientos de familias sufrir cuando pierden a un ser querido y es aun más el dolor cuando es sepultado, pues saben que ya nunca lo van a ver.

 

"Yo soy muy sentimental, no niego que a veces se me salen las lágrimas, aunque no son familiares de uno mismo, como quiera se siente cuando vez a la familia sufrir, por ejemplo cuando toca enterrar a alguien joven es triste o cuando es una madre y ves a los hijos desconsolados, o al revés, pero te vas acostumbrando", dijo.

 

José Morales indicó que se va perdiendo la sensibilidad con el tiempo, pero hay entierros que todavía lo impactan.

 

"Es que los difuntos se ven todos iguales, a eso uno ya está acostumbrado, pero no al dolor de las personas a veces uno se conmueve", subrayó.

 

Mientras los vivos les tenemos fobia a los cementerios, José Morales pasa allá sus horas cotidianas, pues entra a las 8:00 de la mañana y sale a las 5:00 de la tarde.

 

"Uno no es feliz haciendo este trabajo, pero, a veces no nos queda otra opción, porque el empleo está escaso, pues aquí hago las fosa, escarbamos entre 1.50 y 2.50 metros de profundidad, lo que significa que una da cabida a varios cuerpos, también me encargo de sepultar a las personas", refirió Don Chepo.