“Es la sensación más horrible, pierdes la vista”

A los 43 años le advirtieron cambiar su estilo de vida para evitar la diabetes, poco tiempo después se la dignosticaron.
Las personas con diabetes sufren diversos padecimientos.
Las personas con diabetes sufren diversos padecimientos. (Héctor Mora)

Pachuca

La amenaza más grande me la hizo un doctor a los 43 años, si no te cuidas y no sigues una vida sana te quedarás ciega me dijo, sus palabras se sintieron como fuego, pero poco pude hacer al estar sujeta a una cama de urgencias a la cual llegué luego de que una de mis hijas, de profesión enfermera, se diera cuenta que mi presión estaba por los cielos, cuenta María de Jesús Nieto, paciente diabética del Hospital General de Tula de Allende.

Posterior a esta sentencia, para María de Jesús vino la toma de ocho a 10 pastillas diarias, pérdida de peso, una sed insaciable, síntomas de cabello y piel seca al extremo y por supuesto la inyección de insulina de manera constante.

Todo esto era soportable, asegura, pese a que día con día veía como uno a uno de sus hijos y nietos tuvieron que involucrarse en su enfermedad, “no comas esto, no hagas aquello, en si la vida de un diabético es poco productiva, te vas acabando y no importan los cuidados”.

Lo peor vino un noviembre del 2000, cuando estando sola en su habitación tras padecer un fuerte dolor de cabeza, causa de los niveles elevados de glucosa en su sangre de repente comenzó a perder la vista, lo dicho por el doctor se había cumplido y ni todo el dinero invertido en medicamentos, ni la buena alimentación y el ejercicio lo pudieron evitar, pensó mientras desesperada llamaba a sus marido.

“Es la sensación más horrible, de repente pierdes el equilibrio, se te mueve todo y pierdes la vista”, expresó la mujer ahora ya de 67 años.

Al ser atendida de inmediato los doctores dictaminaron lo peor y es que no cualquiera sale de una ceguera causada por la diabetes, aunque una semana después las sombras que alcanzaba a distinguir aseguraban que no todo estaba dicho.

Tras cuidados profundos Jesús Nieto pudo recuperar la vista, aunque no del todo, pues las secuelas son evidentes al observar sus lentes con notable aumento.

Una vez repuesta y de vuelta a su vida “normal” un sobresalto alteró su entorno y la devolvió a la cama desde donde por casi dos meses vio correr y gritar a su decena de nietos que la visitaban.

La mujer platica que otro de los malestares que ha desarrollado por su alza constante de presión es el “pie diabético”, un síntoma peculiar de la enfermedad.

 “Me empezaron a salir úlceras, el miedo a una amputación como la que han sufrido alguno de los pacientes con los que sin querer te relacionas en el hospital es difícil de platicar”, explica.

Destaca que con este padecimiento incrementó el número de medicamentos que a diario sin falta tiene que suministrarse, además de los cuidados a los que su doctor y su familia la someten.  Esto no es todo concluye la mujer de cara pálida y labios secos, “uno como diabético tiene que hasta cuidarse de cualquier raspón porque este se puede convertir en una herida”.

Prevención y tratamiento

El Instituto para la Atención de los Adultos Mayores realizó actividades por el Día Mundial de la Diabetes, donde presentaron la conferencia “prevención y tratamiento de diabetes”, donde 150 adultos mayores además de que se realizaron exámenes de glucosa. La directora del Instituto, Martha Hernández Rojo, indicó que en los 10 centros gerontológicos del estado habrá conferencias y exámenes de la glucosa gratuitos, con la garantía de que en caso de salir con niveles superiores a lo normal serán canalizados a la Secretaría de Salud para su tratamiento.“Para el Instituto es de interés este tema, pues sabemos que muchas personas son susceptibles a tener esta enfermedad, que tiene que ver mucho con los estilos de vida que se tienen.

Estas actividades se desarrollan en Pachuca y en los Centros Gerontológicos de todo el estado”, comento la funcionaria estatal que en México hay 9.2 millones de personas con diabetes, cifra que coloca al país en el segundo lugar mundial en el ramo, situación por la cual debe de fomentarse modelos de vida más saludables.