"Olvidan" a sectores de pobreza en Matamoros

Familias del municipio aseguran no haber recibido algún tipo de apoyo gubernamental, para obtener un desarrollo pleno, pues carecen de servicios básicos.
Las familias más necesitadas señalan que no reciben apoyos del gobierno.
Las familias más necesitadas señalan que no reciben apoyos del gobierno. (Domingo López Bustos)

Matamoros, Coahuila

Cordones o sectores de pobreza de este municipio no han recibido algún tipo de apoyos gubernamentales, para obtener un desarrollo pleno, pues lo mismo carecen de los servicios básicos, que de programas de aspecto social, pues bajo la consigna de que no están regularizados sus terrenos, las familias que ahí viven tienen que conseguir todos los satisfactores para contar con una vivienda donde refugiarse.

En un recorrido, se constató que en el lugar conocido como "El Canal del Chicharrón", donde viven 14 familias, no se ha recibido ayuda económica ni social, pues así lo dio a conocer la señora Guadalupe Domínguez Esquivel, quien vive con su esposo y su hijo en una paupérrima vivienda, construida con cartón, madera y lámina.

La ama de casa y madre de familia, acababa de quitar los frijoles, en una especie de "estufa", que su compañero le construyó con adobe y una parrilla, para que, con troncos y leña, cocinar sus sagrados alimentos e informó e cohabita en ese lugar desde hace aproximadamente ocho años y, desde entonces, ninguna de las familias que allí viven han recibido apoyo, al contrario, han intentado desalojarlos los ejidatarios.

"Nos venimos a asentar como 'paracaidistas' desde el año pasado".

"La Conagua les dijo a los campesinos, que esta franja, que no es más que el bordo, o uno de los lados de un canal que hace muchos años se usaba para regar predios agrícolas de ese sector, no es de ellos, y sin embargo, los campesinos nos querían quitar de aquí, incluso hace como cuatro años nos quemaron algunos jacales, pero gracias a que nos apoyó la Presidencia Municipal, no pasó a mayores", explicó la señora.

Dijo que no tenían energía eléctrica, usaban quinqués con aceite quemado o petróleo, por las noches aparecían todo tipo de alimañas, víboras y arañas. A principios del presente año lograron "conectarse" a los cables más cercanos del fluido eléctrico, pero la Comisión Federal de Electricidad, les envió a unos técnicos, que les cobraron tres mil pesos, y les dijeron que les van a emitir recibos por 200 pesos mensuales a los que se conectaron.

Como ella, así también lo dio a conocer el señor Juan Flores de un sector del ejido Compuertas, en donde al igual que el Canal del Chicharrón, no tienen los servicios públicos básicos, aunque de alguna manera, como está incluido en el Plan 59 que instauró el Gobierno Estatal desde el año pasado, se les apoyó con pares de zapatos para los niños y los jóvenes, así como despensas.

Ganan de 100 a 150 pesos diarios. A veces nada

"Nos dijeron en este año que nos van a incluir en un programa denominado Piso Firme, para, en lugar de tierra, ponernos cemento y lo estamos esperando las 22 familias que poblamos este sector, en donde nos venimos a asentar como 'paracaidistas' desde el año pasado, ya que no tenemos el dinero suficiente para tener crédito en el Infonavit o para comprar casa", añadió.

Además, expresó: "la mayoría de nosotros somos jornaleros, a veces ganamos 100 a veces 150 pesos diarios, a veces nada, depende del trabajo al que nos ocupemos, pues lo mismo trabajamos en el campo, que en la albañilería, de jardineros o en lo que salga".

Otro sector de pobreza en esta cabecera municipal, es la que se encuentra en la franja norte de la ciudad, o sea en las orillas de la colonia 21 de Marzo, donde si bien, desde la anterior administración se instalaron dos "líneas de agua", en ese lado de la colonia se siguen asentando invasores, en viviendas con condiciones muy paupérrimas y que de alguna manera sufren, sobre todo ahora con la temporada invernal.

Compran agua en garrafones

"El frío se nos cuela por todos lados, aunque nos cobijemos con tres cobertores y nos hagamos 'bolita' los tres integrantes de mi familia", indicó el señor Ernesto García Ramírez, quien aseguró que las familias que verdaderamente tienen la necesidad de una vivienda, permanecen en sus jacales, así esté lloviendo, haciendo frío, calor, tolvanera y todo lo que se da en esta región, lo malo es que no reciben el apoyo que ameritan para construir una casa en forma.

Aseguró que a ese lugar ni siquiera han acudido brigadas de salud, y como no tienen un empleo fijo, se registraron en el Seguro Popular, pero no hay las suficientes medicinas y las tienen que comprar. El agua la tienen que comprar en garrafones de 20 litros diariamente, en maquinitas, donde se los llenan a cinco pesos.