SSA reconoce muertes por falta e ineficacia de campañas

En cinco años se registraron más de 876 mil fallecimientos que pudieron prevenirse.

Guadalajara

En México, en un lapso de cinco años, se registraron más de 876 mil muertes que pudieron haber sido evitadas de haberse lanzado campañas institucionales de promoción y prevención a la salud, considerando entornos y la realidad social, a través de los medios de comunicación, reconoció María Guadalupe Lucero Rodríguez Cabrera, directora de Estrategias y Desarrollo de Entornos Saludables de la Secretaría de Salud (SSA).

“Hemos estado tan ocupados atendiendo enfermedades, creando hospitales, clínicas de salud, enfocando buena parte del presupuesto, el 90 por ciento, a la atención médica que no hemos puesto la suficiente atención a acciones anticipatorias, de promoción y de prevención. Y  si esa parte tuviera una buena inversión hubiéramos podido evitar 876 mil muertes registradas (en el sexenio pasado) de 2002 a 2007”, dijo.

Rodríguez Cabrera, quien participó en el Simposio Medios de Comunicación y Salud, celebrado dentro del XVI Congreso Internacional Avances en Medicina que organiza el Hospital Civil de Guadalajara en esta ciudad, señaló que dichos decesos están vinculados a la no aplicación en tiempo y forma de vacunas -específicamente mencionó sarampión-, a la falta de acciones para evitar contagios por dengue y a otros aspectos esenciales relacionados a síndrome metabólico, obesidad y sobrepeso, causantes de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, cáncer.

“Son un buen número de muertes que hubiéramos evitado si tuviéramos programas y áreas fuertes de prevención y promoción  de la salud”, explicó.

Muchas acciones sanitarias no han funcionado porque se ha ignorado el entorno social, territorial, la educación y el poder adquisitivo de la gente, enumeró.

“Las escuelas son un buen ejemplo. Los niños conocen qué es una alimentación correcta, la información está en los libros de texto, se les dan pláticas a las mamás, pero llega la hora del recreo y lo que se tiene disponible no son frutas ni verduras, sino productos altos en grasas, sal, azúcares”.

Si bien se ha fallado en desarrollar campañas contundentes, también aclaró que modificar hábitos y estilos de vida en la gente no es una cuestión simple.

“En la pandemia de influenza AH1N1 en 2009 se decía lávense las manos, pero hay zonas, comunidades, donde no hay agua, carecen de jabón y de papel. Estas son barreras”.

La funcionaria federal mencionó que las campañas institucionales no han sido efectivas a pesar del trabajo intenso que se hace con los medios de comunicación, entre otras cosas porque la información es confusa y se transmite cuando la mayoría de mexicanos no escucha y ve televisión.

Por ello a pesar de las campañas, muchos problemas de salud se dispararon.

“Hay un aumento de consumo de alcohol en mujeres que pasó de 24.3% en el año 2000 a 41.3% en 2012, lo cual realmente preocupa porque afecta a jóvenes… únicamente 55.3% de los motociclistas utilizaba casco al momento de lesionarse”, ejemplificó.

La industria privada destina hasta 7 por ciento de su presupuesto en posicionar sus productos. En la SSA la inversión en prevención y promoción de la salud es menor al 1 por ciento de su presupuesto total.

En la actualidad, dijo, la SSA trabaja con otras dependencias federales, como la Secretaría de Educación para que haya participación activa, incluyendo la voluntad de la gente, en campañas atractivas y con historias humanas, más cercanas.