CRÓNICA | POR EDUARDO MENDIETA SÁNCHEZ

De vacaciones en el Santa Lucía

Regios y foráneos aprovechan puente

Cientos de familias aprovechan el domingo para pasear por el Santa Lucía, tomarse fotografías y comer fritangas.


Monterrey

El paseo dominical se transformó ayer en un “mini break” vacacional en pleno corazón de Monterrey para miles de regiomontanos y viajeros foráneos.

Los paseantes aprovecharon el puente para “vacacionar” en pleno Paseo Santa Lucía.

Niños en bicicleta y patines, madres de familia con sus hijos en carriola, en brazos o tomándolos  de la mano, padres en short o pants “invadieron” el canal desde el Museo de Historia Mexicana, sobre Doctor Coss hasta el Parque Fundidora, más allá de la avenida Félix U. Gómez.

Los comercios de la zona, a la altura de las calles Gómez Farías y Platón Sánchez, hicieron “su agosto” en plena cuesta que se prolonga hasta febrero.

El olor penetrante de palomitas se mezclaba con el de los elotes, tostadas y el de las pizzas, y recibía a los paseantes que se quedaron en casa para vacacionar.

Unos echándose un “chesco”,  helado o paleta, otros prefirieron las fritangas o alguna golosina, y unos más algún sándwich o hot dog tradicional. Para todos había.

“Ayer (el sábado) fuimos a la presa de La Boca, ya la conocíamos, pero nunca habíamos venido aquí al Santa Lucía, y está  bien bonito”, dice Rebeca López, visitante de Ramos Arizpe, Coahuila, acompañado de su familia.

Las lanchas empezaron a llenarse después de las 12:00. El guía les explicaba a los paseantes los atractivos de Monterrey y un repaso general de los puntos por los que pasaba por el canal.

Un pequeña rubia y de ojos verdes, con finta de extranjera, le señala a su padre lo bonita que está una de las fuentes cercanas a una pizzería.

“Cette trés belle, cette trés belle”, le grita la niña gala a su familiar, quien rápidamente toma su celular para imprimir una foto y llevarse una estampa de la fuente y de Monterrey.

“Somos de Francia, aunque trabajo aquí, mi esposa y mis hijos está de visitan, y venimos a conocer lo que sólo había tenido la oportunidad de ver por postales o en internet”, señala Benjamín Giroud.

Los elementos de Seguridad Pública ahí estaban, resguardando a la gente, desde la unidad colocada a la altura del puente de la calle de Héroes del 47.

El puente vacacional continuó hasta la tarde, por cualquier punto del Paseo Santa Lucía.

Un camión refresquero se quedó varado en pleno puente sobre Platón Sánchez.

Los automóviles no pudieron pasar, pero los paseantes seguían su recorrido.

Algunos paseantes optaron por quedarse en la ciudad, por falta de billetes, pero las ganas no faltaron para echarse la vuelta.

“No había dinero para salir, por eso nos quedamos, pero por lo menos venir aquí al río y Fundidora a pasear”, comenta la señora Lore.

De esta forma, los paseantes pudieron contemplar la estampa del Santa Lucía en vivo y a todo color, conviviendo en familia, degustando bocadillos o ejercitándose.


Algunos paseantes optaron por quedarse en la ciudad, por falta de billetes, pero las ganas no faltaron para echarse la vuelta.