El saneamiento cuesta 1.3 mdp por hectárea

En el caso de la Sierra de Guadalupe, el costo incluye la construcción de la cubierta final, una red de captación de biogás, 100 metros de pozo horizontal para los lixiviados y una laguna de ...
 La acumulación de residuos en sitios inadecuados afecta a toda la región.
La acumulación de residuos en sitios inadecuados afecta a toda la región. (Antonio López)

Tultitlán

El cierre y saneamiento de uno de los más grandes tiraderos de basura a cielo abierto del Valle de México, localizado en la Sierra de Guadalupe, tuvo un costo aproximado de 1.3 millones de pesos (mdp) por hectárea, es decir, que se estimó un costo global de 14.8 mdp.

El costo incluye la construcción de la cubierta final, una red de captación de biogás, 100 metros de pozo horizontal para la evacuación de lixiviados, una laguna de evaporación de lixiviados y la construcción de un parque recreativo en la zona.

En un trabajo denominado "Metodología Propuesta para la Clausura de Tiraderos a Cielo Abierto, Caso de Estudio", el ingeniero Reynaldo Cruz Rivera, de la UNAM, estableció la necesidad de crear un fondo federal destinado a la clausura de tiraderos a cielo abierto y a la creación de rellenos sanitarios en México, con todas las características requeridas.

Explicó que las afectaciones ambientales y de salud pública que causan o pueden causar los tiraderos a cielo abierto van más allá de cualquier límite territorial, por lo que la protección de los recursos naturales es de competencia federal.

Esto es, que un cúmulo de basura no solamenta va a afectar a las comunidades cercanas o de ese mismo municipio, sino de toda la región.

Abundó que en México se han formado un gran número de tiraderos a cielo abierto como consecuencia del déficit de cobertura en la disposición de los residuos sólidos municipales (RSM).

En estos lugares, diariamente se disponen aproximadamente 48 mil 705 toneladas a nivel nacional, que han impactado y siguen impactando el ambiente, poniendo en riesgo la salud de todas las personas que laboran y/o viven dentro o en las cercanías de los tiraderos.

En el caso del Estado de México, en abril del año 2013 fue cerrado en definitiva el tiradero municipal de Tultitlán, ubicado en la Sierra de Guadalupe, después de 20 años de uso, en donde se descargaban a diario más de 600 toneladas de RSM.

El experto puntualizó que la clausura de los tiraderos a cielo abierto existentes en nuestro país es urgente, debido a que su operación representa un gran deterioro al ambiente al existir el riesgo de infiltración de lixiviados a los acuíferos y emanaciones de biogás a la atmósfera, además de propiciar la proliferación de fauna nociva, malos olores y creación de colonias de pepenadores que viven en condiciones infrahumanas.