Seguridad causa preocupación en Diócesis de Torreón

Rafael López, director del periódico Diocesano en La Laguna, afirmó que a los sacerdotes se les recomienda estar en contacto entre ellos y con sus familias, para dar a conocer su ubicación.
En Torreón, los sacerdotes se encargan de mantener su propia seguridad.
En Torreón, los sacerdotes se encargan de mantener su propia seguridad. (Twitter: @diocesisaltillo)

Torreón, Coahuila

Desde la perspectiva de Rafael López, director del periódico Diocesano Buena Nueva en la Laguna de Coahuila, los sacerdotes, como cualquier ciudadano deben de tomar sus precauciones para el resguardo de su integridad.

Existen algunas parroquias en las que cuentan con sistema de video vigilancia, esto es una forma de cuidarse, sin embargo pese a que algunas no cuentan con los recursos necesarios para implementarlos, se podría hacer un esfuerzo.

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Actualmente existe nerviosismo y constantemente se comunican entre ellos, para conocer sus ubicaciones.

En el municipio de Torreón, se vivió ya una situación de esta naturaleza, de hecho el próximo domingo se cumplen 17 años de que muriera el padre José Ignacio Flores Gaytán, en la parroquia de la Medalla Milagrosa, desde entonces se han tomado medidas y protocolos de seguridad.

"El Obispo de Saltillo, Raúl Vera López, comentó este jueves que vivimos en una sociedad violenta y la Iglesia está llamada a construir paz, lazos de solidaridad y fraternidad", expuso.

"A los sacerdotes en las reuniones mensuales, se nos recomiendan estar en contacto con nuestras familias o amigos, para compartirles nuestros trayectos".

El Obispo de Torreón, José Guadalupe Galván Galindo, se encuentra en la ciudad de Monterrey en la Consagración de dos Obispos y a través de su área de Comunicación Social, a cargo del sacerdote Ignacio Wong, se dio a conocer que a solicitud de Vera López no iban a emitir opiniones en torno al tema, por respeto a la situación

Son solidarios con los hermanos de la Diócesis de Saltillo. Saben del dolor de las personas cercanas al sacerdote y de la familia (madre y hermanos), ya que se trataba de un clérigo joven.

"Una muerte siempre es dolorosa, ya que nosotros estamos al servicio de una comunidad y claro que sufre junto con nosotros", afirmó.

JFR