CRÓNICA | POR JESÚS GARCÍA

La eterna espera por el refuerzo de vialidad

El ruletero se salvó de la multa vial por falta de tránsitos

Un taxista ocupó un espacio asignado para personas con discapacidad, y los gendarmes trataron de hacer ley.

El ruletero se fue con un simple “no lo vuelvas a hacer”.
El ruletero se fue con un simple “no lo vuelvas a hacer”. (Yazmín Sánchez)

Ciudad Madero

Un exhorto sin mucho eco es la forma en que la Gendarmería Nacional busca que se respete el reglamento de tránsito en los municipios del sur de Tamaulipas, ya que no tienen la capacidad de emitir ninguna sanción y ante la falta de elementos de vialidad, solo son un apoyo.

En la zona centro de Ciudad Madero todos se estacionan en donde se les da la gana: frente al anuncio de no estacionarse, frente a la rampa y acceso de discapacitados de la presidencia municipal, en la avenida transitada, frente al paradero de autobús, entre otros puntos, a pesar de que existe un estacionamiento subterráneo con 200 cajones y que solamente capta 30 autos al día.

No se sabe si se trata de evitar la fatiga o de evitar el pago de los 20 pesos de una hora de estacionamiento; sin embargo, se continúa dando el caso de que los ciudadanos obstruyan las rampas de discapacitados.

En la equina de la avenida Primero de Mayo y calle Allende, en el centro de la urbe petrolera, existe una rampa para discapacitados pintada de azul, que son resultado de un proyecto de ciudad incluyente del Congreso de Tamaulipas. Allí, llegó un taxi guinda con franja amarilla.

Al estar parqueado, los elementos de la Gendarmería Nacional que dan recorridos por la zona centro, se lo toparon.

Al darse cuenta de la falta, hicieron todo lo posible para localizar al propietario del vehículo del transporte público, que por cierto llegó solo hasta donde estaban los elementos de seguridad.

"El carro es mío", dijo el taxista que exhibió desconcierto en su rostro al ver a los elementos federales. "Se tendrá que retirar", le dijeron los elementos de la corporación federal, pero antes le hablaron a los tránsitos de Madero para que atendieran el problema.

Pasaron más de diez minutos y los efectivos viales, ninguno de los 43 que tiene Madero a disposición de la ciudadanía llegó, por lo cual los gendarmes tuvieron que dejar ir al infractor del Reglamento de Tránsito, quien en todo momento se justificó por su acción y explicó que llevaba a un pasajero discapacitado.

Así, el chofer del taxi con un estilo de rocanrolero de los ochentas, con el cabello abajo del hombro, se retiró con un exhorto, con una recomendación que le hizo uno de los gendarmes: "No lo vuelvas a hacer".

"No es nuestra labor, pero estamos apoyando para que se cumpla con el reglamento de vialidad", se escuchó que dijo uno de los policías federales, mientras la gente que transitaba por el lugar observaba curiosa.

Esta es una de las labores que la Gendarmería realiza en la zona sur de Tamaulipas, que tiene la labor de consignar el hecho y de contribuir con las corporaciones locales en su déficit de elementos en su afán de brindarles seguridad a los ciudadanos.

Fueron dos los elementos federales los que trataron de que un infractor tuviera su merecido, que era una multa, pero que tuvieron que seguir con su camino por las principales de la ciudad porque los efectivos de tránsito estaban en otras labores y no lograron llegar, simplemente porque no se dan abasto con la ciudad.