Ombudsman revira: no tolerará visitadora que “cobra sin trabajar”

Tras varios días de permanecer en el vestíbulo de la CEDHJ, ayer invitaron a la trabajadora del organismo a reintegrarse a sus labores.
Rosaura Reynoso acusa que no se le dejaba pasar a su escritorio en el edificio de la CEDHJ
Rosaura Reynoso acusa que no se le dejaba pasar a su escritorio en el edificio de la CEDHJ (Fernando Carranza)

Guadalajara

“Sorprendido de forma muy dolorosa”. Así se dice el ombudsman Felipe de Jesús Álvarez Cibrián, luego que una trabajadora denunció públicamente –antes acudió a un juez para ampararse ante un presunto cese- que violan sus derechos humanos y laborales nada menos que en la propia Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ).

El presidente del organismo defensor dijo desconocer el origen de estos señalamientos e ignorar que su colaboradora, Rosaura Reynoso Guzmán, visitadora adjunta “A” de la Primera Visitaduría General y quien trabaja en la CEDHJ desde hace más de veinte años, tenía varios días cumpliendo su horario laboral en el vestíbulo de esta Comisión. Ella afirma que no le permitían el ingreso a su oficina. Él que nunca se le negó el paso, sostuvo Felipe Álvarez en entrevista con MILENIO Radio.

“Sí debo de aclarar que estas faltas, estas irregularidades cometidas por la trabajadora de haberse quedado sin entrar a su área de trabajo, quedándose en la recepción del edificio, cobrando sin trabajar, claro que esto no lo vamos a solapar, ni lo vamos a tolerar. Y claro que por esas razones, ya se inició un procedimiento de responsabilidad administrativa que está tramitando en estos momentos la Contraloría Interna”, informó.

Álvarez Cibrián dijo que ayer por la mañana se le hizo un requerimiento a la trabajadora para incorporarse a trabajar. El abogado de Rosaura Reynoso señaló que fue invitada por el primer visitador general, Javier Perlasca Chávez, el titular de Recursos Humanos y la contralora a que regresara a su oficina. Y que incluso pudo checar ingreso con su huella dactilar, cuando ya no lo permitía el sistema.

“Si no la hemos despedido cómo le vamos a impedir”, insistió el ombudsman, tras señalar que estaba en el vestíbulo desde el 17 de mayo por su propia voluntad.

“Realmente nos sorprendió de manera muy dolorosa, porque una defensora de derechos humanos, una compañera, no sabemos con qué propósito esté haciendo todo esto. No sabemos si esto sea obra de su abogado o de ella. Lo único que queda en claro es que aquí hay una serie de irregularidades en las cuales la Comisión Estatal de Derechos Humanos no está de acuerdo, no está tolerando y no va a solapar de ninguna forma”, acotó.

Comentó que la visitadora se incapacitó en noviembre pasado por la fractura de un dedo del pie “y esa incapacidad se fue prologando inexplicablemente”. Incluso dijo que su trabajo era estar “frente a una computadora proyectando y redactando quejas”, por lo cual no se entiende su ausencia por cinco meses.

Admitió que el 6 de enero pasado (a mes y medio de incapacidad) la señora Reynoso fue visitada en su domicilio por el titular de Recursos Humanos y el apoderado legal de la CEDHJ, Gerardo Plascencia y Daniel Ávila respectivamente, pero no para pedirle su plaza, como acota en el juicio de garantías, sino para verificar su incapacidad. Visita que dijo es “ordinaria, habitual” cuando hay una incapacidad “rara” que resultaba “muy sospechosa”.

“Yo no he dialogado en ningún momento con ella. No está despedida, efectivamente hay una suspensión definitiva de un juez de distrito, más no se ha resuelto el fondo del amparo”, apuntó Álvarez, tras añadir que tal suspensión es para que se le garantice su derecho de audiencia y defensa previamente a que se le vaya a rescindir “lo que está siendo cabalmente respetado”.