Se retrasará desaladora de Ensenada por tramite federal

A pesar del déficit de agua que existe en la ciudad, la obra está paralizada porque faltan permisos de la SCT para que la empresa pueda hacer uso de la zona marítimo federal

Ensenada

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) detuvo los permisos para la construcción de la desaladora que abastecerá de agua potable a la ciudad, acusaron integrantes del Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada (CCEE).

Ante el déficit de agua que se registra en el municipio, la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada (Cespe) tuvo que racionar el suministro a través de un programa de tandeos; adicional, se tomaron medidas emergentes en el campo y la ganadería como  sacrificar cabezas de ganado.

El nuevo dirigente del organismo empresarial, Adrián Olea Mendívil, afirma que la falta de trámites federales amenaza la operación del proyecto hídrico; la Comisión Estatal del Agua (CEA) es responsable de tramitar los permisos.

“La operación estaba con mucha anterioridad  y lamentablemente se ha ido difiriendo. Es importante tener muchas fuentes de abasto de agua para Ensenada, y hemos estado en juntas con la CEA  y de alguna manera queremos coadyuvar para ver, desde el punto de vista del –CCEE-, qué podemos hacer pero es mucho trabajo de la autoridad”, refirió el dirigente.

Por su parte el ex presidente del CCEE, Wenceslao Martínez Santos, advirtió que la demanda de agua crece diario y que si en este momento la necesidad es de 250 litros por segundo, una vez que se concluya la obra, la cifra podría aumentar hasta 500 litros.

Las consecuencias del retraso de la desaladora son varias, pero la más grave, aseguró, es que la empresa Aguas de Ensenada retire la inversión.

“Básicamente volveríamos a iniciar con otro proyecto pero ¡no quería ni pensarlo! Nos retrasaría dos años más, e incluso podríamos perder también la intención de la misma empresa Aguas de Ensenada, en compartir la inversión con el Gobierno del Estado. Es tan crítico que quisiéramos la autorización lo más rápido posible porque aparte de que nos hace falta de agua, necesitamos que no se pierda la iniciativa de las empresas que vienen a apostarle, porque ellas vienen a hacer un negocio también”, reclamó el constructor.

Explicó que la edificación está detenida porque faltan los permisos para el uso de la zona marítimo federal, sitio por el que transitará el agua de mar hasta llegar a la planta de desalación ubicada en la avenida Pedro Loyola.

Ambos empresarios se comprometieron a presionar a las autoridades para que este trámite burocrático no afecte el proyecto que por casi diez años promovió la iniciativa privada.

El costo total de la desaladora, cuya construcción durará dos años, es de 517 millones de pesos. El 33 por ciento con recursos de Banobras y Fondín, mientras que el 66 por ciento con fondos de financiamiento de la empresa Aguas de Ensenada, en un esquema de concesión a 20 años.