Pedrera pone en riesgo reserva ecológica, denuncian

La empresa Matrimar, SA de CV, afectaría a la Sierra de Picachos, en Higueras, señala Guillermo Martínez Berlanga.
El área natural reúne 26 especies de flora y fauna.
Pobladores de Higueras se oponen a la instalación de la pedrera. (Roberto Alanís)

Monterrey

Monterrey y su zona metropolitana están en riesgo de perder su mayor reserva ecológica, la Sierra de Picachos, en Higueras, esto ante la operación de manera clandestina de la pedrera Matrimar, SA de CV, cuyo daño a las más de 94 mil hectáreas es ya latente, denunció el ecologista Guillermo Martínez Berlanga.

Dijo que este fin de semana se reunieron un grupo de ciudadanos, ambientalistas, empresarios, ganaderos y habitantes de Higueras, preocupados por el avance de las obras de la pedrera que, pese a estar en proceso un amparo promovido por el municipio de Higueras y la Asociación Ecológica de la Sierra de Picachos (AESPAC), continúan las obras y temen que pueda obtener el visto bueno de las actuales autoridades estatales para continuar operando.

“Estamos analizando todo tipo de acciones, hasta penales, de concientización, investigación de cómo van los permisos de uso de suelo, vamos a revisar todo”, indicó el ambientalista.

Añadió que es importante conservar este ecosistema, ya que ofrecen servicios ambientales fundamentales para los habitantes de Nuevo León y enfrentar los desafíos del cambio climático.

"Si perdemos la batalla del cambio climático vamos a perder la salud y el agua, vamos a tener miseria, inundaciones y huracanes más fuertes”, indicó Martínez Berlanga.

El ecologista y uno de los miembros de este grupo comentó que la Sierra de Picachos es un ecosistema sumamente rico, en el que habitan más de 26 especies, tanto de flora como fauna silvestre, con más de 13 variedades de encinos, habita el oso negro, venados, armadillos, jabalí, entre otras variedades de la fauna silvestre.

Ubicada en el municipio de Higueras, a 50 kilómetros de distancia de la capital del estado, este ecosistema mantiene los acuíferos recargados, mantiene la biodiversidad, esto último se les olvida a los empresarios, indicó Martínez Berlanga.

Dijo que aunado a esto si se considera que el Cerro de la Silla también está siendo afectado en su ecosistema, al tener ya 21 invasiones, resulta que cada vez el área metropolitana de Monterrey va perdiendo sus pulmones.

Para lo cual recomendó establecer una política de Estado en materia ambiental para que los ciudadanos “no andemos haciendo la chamba de los funcionarios”.

Mencionó que la defensa de la Sierra de Picachos se inició hace dos años y en este momento se entrará a una etapa de concientización a la ciudadanía, entre los medios de comunicación para que lo integren a su agenda de temas, “y lo más importante que los habitantes de Nuevo León se concienticen que la Sierra de Picachos no es de Higueras, sino de todos los que vivimos en el estado”, agregó.

Sostuvo que reserva ecológica protege de las rachas de aire frío, contaminación de mantos acuíferos, éstos están en riesgo con los polvos de la pedrera, dado que la principal actividad de la pedrera es la explotación de piedra y por ende, el uso de dinamita que luego de triturar el material se produce una nube de polvo que se disemina a un kilómetro a la redonda.

A la reunión asistieron Juan Ubaldo González, presidente de la mesa directiva de la comunidad rural de Higueras;  Alfonso Barragán Treviño, fundador de la Asociación Ecológica Sierra de Picachos; el padre Julio César de la Garza, sacerdote de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Marín; Guillermo Martínez Berlanga, ecologista estatal; Sergio Jiménez, OVIS, Organización de Vida Silvestre AC (Vitro), Alfonso Martínez Muñoz, consejero nacional de Mundo Sustentable, entre otros.

La empresa Matrimar, se ha instalado en una parte de la sierra, a un kilómetro y medio de la cabecera municipal de Higueras, de continuar con las siguientes fases de la empresa provocará daños irreversibles a la flora y fauna silvestre.