Situación de presos afecta a familias: UANL

El tener un familiar en el penal podría derivar en crisis alimentaria, deserción escolar o desintegración familiar, de acuerdo a un estudio de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
El secretario de Gobierno, Víctor Zamora Rodríguez, aceptó que en Coahuila existe reincidencia en reos con proceso en libertad.
El estudio reveló que la mayoría de los reos sólo cursaron entre el cuarto y quinto año de primaria. (Jesús Quintanar)

Monterrey

La reclusión en un penal tras haber cometido un delito se extiende hasta las familias, las cuales pueden sufrir crisis alimentaria, deserción escolar en los niños y desintegración familiar, según un estudio de la doctora Patricia Cerda Pérez, investigadora de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).

La UANL en colaboración de diversas organizaciones civiles integró un análisis de la difícil situación que enfrentan los presos y sus familias.

El estudio reveló que la mayoría de los reos sólo cursaron entre el cuarto y quinto año de primaria, además de que la educación influye en la reinserción de quienes se encuentran presos.

Otro de los factores que frena a los programas de readaptación, según el estudio, es la sobrepoblación en los penales.

Mientras afuera, las madres de familia, en su mayoría, deben incluso trabajar dobles turnos para conseguir el sustento familiar.

"La esposa, la novia o la concubina que se encarga de los hijos empieza el esquema de dobles turnos para que puedan comer sus hijos", señaló Cerda Pérez.

El promedio de los ingresos de familias con un allegado preso es de 3 a 6 mil pesos mensuales, y las visitas al penal por lo menos se realizan tres veces por semana

"De ese presupuesto de familia tienen que destinar una parte para copias, papelería de los procesos legales aun cuando estén con un abogado de oficio", explicó.

Al menos 4 de cada 10 familias han denunciado cobro de cuotas al interior de los centros de penitenciarios.

Quienes cumplen su condena, se enfrentan a la discriminación para conseguir empleo una vez que salen del penal. La discriminación también la sufre la esposa, la madre o los hijos.

Para el estudio se realizaron cuestionarios a 349 reos con carta de pre liberación entre el 2012 y 2013, e incluye un análisis de cuáles sectores del área metropolitana concentran el mayor número de ex reos, una herramienta que la investigadora espera, sea utilizada por los gobiernos para crear programas de empleo y prevención del delito.

En el 85 por ciento de los 349 casos que integran el estudio, se trata de personas de bajos recursos, por lo que también se propone la creación de un instituto que apoye a las familias.

Otra de las propuestas en la conclusión del análisis es que se elimine la carta de no antecedentes penales y que quienes éste dentro de un centro penitenciario puedan trabajar y cotizar en el seguro para que sus hijos o esposas sean beneficiados con atención médica.