Regios cambian hábitos por la inseguridad, revela encuesta

El 80% no permite salir a menores, un 74.5% ya no usa joyas, 57.9% evita cargar dinero en efectivo, 57% no sale de noche y un 47.3% evita viajar a bordo de un taxi.
Medidas de seguridad.
Un 44.1 por ciento de los hogares encuestados están protegidos, un 27.6 cambió puertas o ventanas, y el 21.3 por ciento colocó rejas o bardas. (Especial)

Monterrey

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública reveló que los robos, homicidios, secuestros y otros incidentes delictivos provocaron cambios en las conductas de los nuevoleoneses.

Calles vacías, donde antes jugaban niños, son una muestra de ello.

De acuerdo con los 3 millones, 579 mil, 298 personas, de 18 años o más, el 80.1 por ciento ya no permite salir a menores, el 74.5 por ciento no usa joyas, el 57.9 evita cargar dinero en efectivo, el 57 no sale de noche, un 47.3 por ciento evita los taxis, mientras que el 42.5 ya no visita a parientes y amigos.

Según los datos recabados por el INEGI, el 30 por ciento de los hogares encuestados, es decir, un millón 441 mil 59, han sido víctimas de algún delito, lo que los ha motivado a invertir en medidas de protección para sus hogares.

Un 44.1 por ciento de los hogares encuestados están protegidos, el 33.2 cambió o colocó cerraduras, un 27.6 cambió puertas o ventanas, el 21.3 por ciento colocó rejas o bardas, un 7.9 realizó acciones conjuntas con vecinos, mientras que el 5.4 por ciento compró un perro guardián.

La incidencia delictiva ha generado a la población una percepción de inseguridad incluso en los lugares considerados como comunes.

El 83 por ciento de los encuestados se siente inseguro en un cajero automático, el 79 por ciento lo hace en el transporte público, un 73 por ciento en la calle, 66 por ciento en el banco, y por último, un 50 por ciento siente inseguridad en el parque.

Estos resultados corresponden a los últimos nueve meses de la administración de Rodrigo Medina y a los primeros tres meses de Jaime Rodríguez Calderón. Pese a que las autoridades afirman haber disminuido los índices delictivos, la población no ha vuelto a realizar actividades consideradas como normales en otro tiempo.

PZVB