“Las reformas estructurales son triunfo de los panistas”

El aspirante a dirigir de nuevo a los panistas del país se dice listo para debatir con la fórmula de Ernesto Cordero y Juan Manuel Oliva, de cara a la elección interna para presidente del blanquiazul.

Pachuca

El último presidente nacional del PAN, quien busca ser electo para un nuevo periodo en el comité ejecutivo de su partido, afirmó que las reformas estructurales que han sido aprobadas en el último año son un triunfo cultural e ideológico de Acción Nacional, pues la sustancia y modificaciones constitucionales son demandas que los blanquiazules venían solicitando desde hace muchos años.

En entrevista con MILENIO, Gustavo Madero Muñoz declaró estar orgulloso de haber participado como dirigente panista en el Pacto por México y se dice listo para debatir con la fórmula de Ernesto Cordero y Juan Manuel Oliva, de cara a la elección interna para presidente del PAN, que será el próximo 18 de mayo.

¿Cómo va la campaña y qué hace en Hidalgo?

Va muy bien la campaña, se está generando un gran ánimo muy positivo, lo que tuvimos en el estado de Hidalgo es un acercamiento con distintos grupos de liderazgos que buscan y los ves en apoyo rumbo a la candidatura presidencial del partido, pero también están dispuestos a trabajar unidos para fortalecer al partido, una vez que ganemos y esto es lo más importante, yo no estoy buscando los votos suficientes para ganar la elección del 18 de mayo, sino la suma de votos y liderazgos para conducir al partido a los triunfos de 2015 y 2016, esa es la óptica completa.

Es complejo llegar después de un trabajo que le precede en la dirigencia nacional, ¿qué les puede decir de nuevo Gustavo Madero a los panistas?

Lo que hemos venido construyendo son tres cambios importantes que debemos de consolidar. Un cambio al interior del partido que se refleje mucho en los nuevos estatutos y que generará nuevas formas de funcionamiento del PAN. El segundo tema es el trabajo rumbo a la agenda de las reformas, yo seguiré insistiendo en que el PAN sea promotor de los cambios de fondo democratizadores y modernizadores de México; el Pacto por México fue un espacio pero no es el único, pero lo que es muy importante es reconocer que nuestra agenda se debe defender siempre y cada milímetro que podamos irle ganando a esta agenda a nivel nacional, esos son triunfos culturales: como la reforma energética, como la reforma política, la de competencia económica y telecomunicaciones, la educativa, tienen un ADN del PAN porque todas combaten los monopolios, combaten los privilegios y permiten la competencia y eso es lo que piensa el PAN que está bien y que ahora la Constitución lo diga, es un triunfo de los panistas. El triunfo institucional, fue el primero, el triunfo cultural es el segundo y el  tercero es el triunfo electoral, que en 2013 pudimos cosechar triunfos importantes, el PAN creció en un 35% la población que gobernamos en los 14 estados donde hubo elección pasamos de  9 a casi 13 millones de habitantes en esa población gobernada.

Hablando de  la contienda, se tiene previsto un debate ¿Ya tienen estipulada la fecha, el formato y cómo va este asunto?

Estamos esperando que se dé este debate, puede ser uno o más, no está limitado, pero por lo menos uno será obligatorio según nuestros estatutos y la propia convocatoria, pero esto no depende de que uno lo convoque o no lo convoque, esto depende de la Comisión Organizadora de Elecciones, que es la que establecerá la fecha, el método y la conducción de este debate y nosotros somos muy respetuosos de la Comisión y estamos esperando a que saque estos lineamientos a que nos convoque y de inmediato acudiéremos a este o a los debates a los que nos convoque.

Ernesto Cordero y Juan Manuel Oliva han mencionado que el PAN no debe gravitar en torno al gobierno federal, ¿qué tiene que decir al respecto?

Pues que es una incapacidad de entender el rol de un partido, como el PAN, que no se define como oposición, el PAN no está para oponerse, el PAN está para construir y ser una fuerza democratizadora y modernizadora de México, el PAN está para cambiar la realidad de este país, la realidad que no nos gusta de pobreza, de desigualdad, de impunidad, de privilegios, de inseguridad, esa es la misión del PAN, no es oponerte. Es una visión muy primaria y muy limitada.

El PAN debe saber hacer tres cosas, las tres empiezan con C: competir y ganar elecciones, combatir la cultura y el sistema priista y construir y colaborar para llevar e impulsar acuerdos legislativos que cambien las condiciones de injusticia, de impunidad, de desigualdad que existen en México, son tres cosas y eso es lo que la gente quiere. Ellos (Cordero y Oliva) creen que me están atacando cuando dicen ‘firmaste un Pacto por México’, pues me siento orgullosísimo de que la agenda del PAN, la que siempre han pedido los panistas desde antes de que nacieran muchos de ellos, hoy esté en la Constitución Política, que haya salido de  la plataforma y la política del PAN, es un triunfo cultura, no es una crítica, es un reconocimiento de una forma de entender  la política, de entender al partido y al país distinta. No me define el oponerme por oponerme.

Háblenos del caso Oceanografía, ¿qué opina de que lo hayan vinculado en imágenes y durante este proceso de elección interna?

Lo que tratan en una campaña electoral, sea interna o externa, siempre es tratar de generar un poco de confusión, de ruido, son como fuegos artificiales, ojalá y tuvieran contenido y sustancia y que hubiera sanciones para los responsables y que no sea otra vez la pura simulación, en México estamos hartos de la impunidad, en México no pasa nada (…) ojalá y la PGR, el Gobierno Federal investigue, llegue al fondo y sancione a quien sea por este y por todos los casos de corrupción que pudiera haber en nuestro país, pero no que se utilice nada más sin ningún contenido, no tienen ni pruebas, ni nada, es nada más puros fuegos artificiales. En México la prueba de fuego es que estos temas lleguen hasta las últimas consecuencias y que sean las autoridades las que actúen, den la cara, sancionen a los responsables o también que exonere de las acusaciones a las personas que no tienen nada que ver.