Busca a tamuinenses red ciudadana forense

Se trata del primer sistema dirigido por la sociedad civil, cuenta con apoyo extranjero e incluye una base de datos de ADN que cotejarán con las procuradurías estatales y PGR.
Red ciudadana forense
Red ciudadana forense (Imelda Torres)

Ciudad Valles

Graciela Pérez Rodríguez busca a su hija Milynali desde hace más de dos años que desapareció junto a tres primos y su tío cuando viajaban en una camioneta en la carretera de Ciudad Mante, Tamaulipas a Ciudad Valles, San Luis Potosí.

Hoy forma parte del programa Ciencia Forense Ciudadana, creado en el mes de septiembre e integrado por 20 familias que igual que ella, buscan a sus seres queridos.

La lucha que ha llevado a cabo Graciela, Licenciada en Ciencias de la Comunicación y dedicada a dar clases de Inglés, ha sido constante desde la desaparición de su única hija, Milynali Piña Pérez, de sus tres sobrinos y su hermano Ignacio, el 14 de agosto del 2012.

La batalla es indescriptible: ha tenido desvelos prolongados, viajes de un estado a otro, se ha documentado incluso más que cualquier corporación o al menos como ella desearía, ha estado al pendiente de las noticias sobre detenciones, hallazgo de fosas clandestinas, de casas de seguridad, de balaceras, de personas liberadas, todo, cualquier cosa que pueda ser una pista para encontrar a la niña que el 27 de julio cumplió 15 años. Emprendió además una campaña en redes sociales e integra asociaciones formadas por personas que como ella buscan a un familiar. Ha hecho su propio expediente.

Ciencia Forense Ciudadana tiene el objetivo de cuestionar, supervisar y consolidar el primer sistema forense dirigido por ciudadanos en el mundo, que sea efectivo, transparente y confiable.

A través de éste sus integrantes están creando un registro de desaparecidos que contará con una base de datos de ADN, mismas que cotejarán con las investigaciones de las diferentes procuradurías de todo el país.

Lo integran 20 padres y madres de desaparecidos y tres científicos mexicanos que están cabildeando con los diferentes niveles de gobierno para que se comprometan a canalizar sus datos a su sistema ciudadano, donde se cotejarán. Los propios ADN y llenan un formulario en línea, el cual está respaldado en un servidor en el extranjero que ellos mismos gestionan.

Quieren que este registro sea confiable, más que los datos oficiales sobre desaparecidos, extraviados y secuestrados con que cuenta la PGR. Tres científicos mexicanos, auspiciados por la Universidad de Durham en Inglaterra, costearán, de entrada, mil 500 pruebas de ADN y las mandará a un laboratorio donde se conforma la base de datos. El laboratorio está en Estados Unidos y es el mismo que ha hecho los análisis de Argentina, Colombia o Perú.

Sin embargo admiten que es un proyecto que tendrá resultados a largo plazo, estimándose que para que se logre una localización efectiva a partir de éste, podrían pasar hasta 10 años.

Ciencia Forense Ciudadana tiene tres objetivos primordiales: establecer un mecanismo donde la ciudadanía sistematice y articule las iniciativas en materia de desaparición; asegurar la operatividad de una base de datos forenses en línea para la documentación de los casos y contar con un bio-banco de ADN que contenga muestras biológicas de las familias de los desaparecidos en México, con el propósito de servir como referencia para la identificación.

En la presente administración, el gobierno federal creó el Registro Nacional de Personas Desaparecidas como una herramienta de consulta pública en línea, pero lo desactivó el pasado 25 de mayo. Hasta entonces se habían acumulado 2 mil 618 personas raptadas en 29 estados. En el sexenio de Felipe Calderón, se contabilizaron "más de 25 mil personas desaparecidas".

"QUISIÉRAMOS UNA BÚSQUEDA COMO LA DE AYOTZINAPA"

Graciela Pérez dice que así como se movilizó el gobierno para buscar a los 43 jóvenes desaparecidos en Ayotzinapa, deberían moverse para encontrar a sus familiares, además de lamentar cómo es que tamaulipecos han hecho manifestaciones en solidaridad con el caso de los normalistas – lo cual no es malo – pero nunca lo han hecho por los desaparecidos de esta entidad, que son miles y no de hace años, sino de meses, semanas o días.