Liberaron a una aguililla en zona natural de Puerto Vallarta

La Dirección de Medio Ambiente y Ecología de Puerto Vallarta, en coordinación con la PROFEPA atendieron y evaluaron al animal luego de que se estrellara contra el ventanal de un hotel
La liberación del ejemplar se realizó en la zona de Palo María, reintegrándolo así a su hábitat natural.
La liberación del ejemplar se realizó en la zona de Palo María, reintegrándolo así a su hábitat natural. (Especial)

Puerto Vallarta

Tras atender y evaluar la condición médica de un aguililla negra que el pasado sábado se estrelló contra el ventanal de un hotel, la Dirección de Medio Ambiente y Ecología de Puerto Vallarta, en coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), la Coordinación Municipal de Protección Civil y Bomberos, y el apoyo de personal del hotel Garza Blanca, realizó la liberación del ejemplar en la zona de Palo María, reintegrándolo así a su hábitat natural.

Juan José Navarro Amaral, titular de Medio Ambiente y Ecología, explicó que el rescate de esta águila se dio a través de un reporte ciudadano, en la revisión médica, el ejemplar no presentó fracturas o lesiones, solamente aturdimiento por el golpe recibido, el cual se cree pudo haberse ocasionado al seguir a alguna de sus presas, por lo que fue puesto en resguardo y alimentado hasta que sus condiciones de salud fueron las óptimas para ser liberado.

“Hoy (lunes) muy temprano, revisamos nuevamente el estado del águila en coordinación con PROFEPA y con Protección Civil y decidimos liberarla lo más pronto posible”, en un paraje al sur de la ciudad.

El funcionario municipal señaló que esta especie se encuentra protegida por la Norma 059, en un estatus de Protección Especial, tratándose de un ave endémica de la región cuya presencia se extiende desde el sur de Estados Unidos hasta el sur del continente. Su hábitat se encuentra en las cercanías de ríos, arroyos y lagos, en donde se alimenta de pequeños mamíferos, lagartijas, peces y cangrejos, por ello se eligió la zona de Palo María al reunir las condiciones necesarias para su bienestar.

Recordó que se trata de una especie silvestre que no debe tenerse como mascota en los hogares, pues de hacerlo se contribuye a la desaparición de la misma. En el caso de este ejemplar, indicó que no se encontraron indicios que hagan suponer que fuera doméstica o estuviera en cautiverio.

“Desafortunadamente son más frecuentes los encuentros que tenemos entre la fauna y el humano y no solamente hablemos de cocodrilos o tortugas, sino de las aves en especial. Entonces aquí todos los reportes, o cuando la ciudadanía encuentra un ave cualquiera que sea su especie, nos la reportan, nosotros acudimos, la atendemos, la valoramos, si es una especie silvestre le damos su liberación, si es una especie introducida, entonces nos coordinamos con PROFEPA para que ellos sean quienes en un momento dado dispongan del organismo”.