Recuerdan regios a padres en panteones

Decenas de personas acudieron a visitar las tumbas de sus padres o hijos con motivo de estas fechas. 
En los panteones de la ciudad se presentó un gran número de personas, quienes acudieron a visitar a sus seres queridos.
En los panteones de la ciudad se presentó un gran número de personas, quienes acudieron a visitar a sus seres queridos. (Foto: Roberto Alanís)

Monterrey

El festejo del Día del Padre también puede volverse para algunos un momento para recordar y quizá llorar.

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Existen hijos que perdieron a sus padres y padres que perdieron a sus hijos, por lo que los panteones de nuestro estado fueron un lugar muy visitado este 18 de junio.

Uno de ellos es el Panteón Municipal de Monterrey, también llamado Panteón San Jorge, el cual fue visitado por los padres de Héctor Andrés González Trejo, un tránsito regiomontano que murió arrollado en un operativo antialcohol en 2013, ya que el difunto dejó dos hijos pequeños.

La tumba de Héctor González se encuentra adornada con globos, múltiples arreglos florales, su fotografía e incluso una lata de cerveza.

Su madre y su padre, se colocan frente a su tumba escuchando corridos de Antonio Aguilar, mientras ella llora y cuenta.

"Le dejamos una cheve, siempre que lo veía le decía 'ya estás tomando', y él me contestaba, 'nombre nada más uno'. Él era muy querido y muy conocido en Tránsito de Monterrey".

El sol y los casi 40 grados centígrados no impiden que familias enteras visiten a sus seres queridos, en especial aquellos que perdieron a sus padres.

El hijo de Julio Rodríguez Martínez, fallecido en 1987, acudió al Panteón San Jorge para darle una "pintadita" a la lápida de su difunto padre. Con pintura roja, una joven delinea el epitafio mientras algunos curiosos pasan y observan.

Sobre la calle Novenario, dentro del panteón, se encuentra una familia en la que algunos hombres y mujeres beben cerveza y escuchan música, mientras algunos niños que tal vez todavía no entienden el momento de solemnidad por el que se encuentran en el lugar, juegan y ríen con normalidad.

En el lugar se venden toda clase de cosas: desde las típicas flores y arreglos para las lápidas, hasta tortas, elotes y nieves de sabores a las que muchos recurren para mitigar el calor.

Concepción Marín Zavala es solo una de los 20 descendientes directos que dejó Rafael Marín Zavala cuando falleció, a la edad de 62 años.

En su tumba también se encuentra uno de los siete hijos de Don Rafael que han fallecido, todos ellos hombres.

"Tres veces al año venimos, el día primero y hoy, por ejemplo, Día del Padre... nunca nos vamos a olvidar de ellos.

"Muchos dicen que ya no están, pero son personas que nos dejaron muchas enseñanzas, y venimos a recordarlos", comenta Concepción.

Como ellos, existen muchas familias, ya sea hijos que van a visitar a sus padres o padres que van a visitar a sus hijos difuntos. Es la otra cara de este día que si bien es de festejo, a muchos les trae recuerdos amargos.

KDSC