“No queremos perder la tradición”

Los niños son muy influenciables por la publicidad y el ambiente en la escuela o con sus amigos
También los globos subieron de precio.
También los globos subieron de precio. (Enrique Hernández)

Nezahualcóyotl

“No queremos perder la tradición de los Reyes Magos, peroésta se ha convertido en una presión económica por los gastos que tenemos quehacer, ya que a mí me dieron de baja en mi empleo en 2013 y mi esposo gana 200pesos diarios como chofer de una combi”, dijo la señora Vanesa Hernández, quienvive en la colonia Emiliano Zapata, en Chalco.

“Los gastos están muy duros, los juguetes son muy costosos ylos salarios no alcanzan para cubrir todas las necesidades, en este caso paramis dos hijos, de 8 y 10 años de edad”, dijo.

Sostuvo que tienen pensado invertir en los Reyes Magos 3 milpesos -pues no hay para más-, “en tanto que los niños, de por sí, ya piden puratecnología, ya no quieren muñecas, ya no quieren balones, ahora quierentabletas y celulares”.

Sostuvo que a los niños la publicidad los envuelve einvolucra, aunado al medio ambiente en la escuela, donde se maneja computadorao amigos que tienen tableta o celular con internet.    

“Nosotros tenemos solo tres mil pesos para los Reyes Magos,dinero que hemos reunido con muchos sacrificios en espera de que sean lo mejorinvertidos y se distribuyan entre los dos niños”, explicó.

Ante los altos costos, sostuvo que no habrá para un obsequiocomo ropa -al menos-, para dar a los pequeños; “está muy complicado, laverdad”.

El globo de gas que se utiliza para enviar la carta de losniños a los Santos Reyes cuesta 20 pesos, que se suman a los gastos de lafamilia.

A pesar de las carencias económicas, explicó que hay ánimosde que en 2014 sea mejor; “arrancamos con muchas ganas de salir adelante, quese nos abran las puertas en el tema del trabajo”.

“Sin embargo, hay que reconocer que 2013 lo cerramos conmuchas dificultades y arrancamos en año nuevo con muchas carencias, biengastados y estirando lo poquito que Dios nos da”, abundó.

Recordó que lamentablemente perdió el trabajo en el DIF deChalco, donde laboraba -finalmente la liquidaron-, “me acostumbré a tener miquincenita segura y el ISSEMyM, que es el que nos daban”.

Mientras tanto, su esposo se enfrenta a la reducción delpasaje en esta época.