Proponen crear una agencia metropolitana de uso del suelo en el AMG

Eduardo Santana destaca la importancia de tener un anillo verde, políticas resilientes de agua y energía, y uso cívico de espacios públicos
La idea es fomentar el crecimiento intraurbano y establecer los límites del crecimiento periurbano
La idea es fomentar el crecimiento intraurbano y establecer los límites del crecimiento periurbano (Milenio)

Guadalajara

El desarrollo del área metropolitana de Guadalajara de cara a sus 500 años y la necesidad de que alcance la “resilencia”, esto es, la capacidad de respuesta frente a los crecientes desafíos sociales, económicos y ambientales que generan estar ubicada en la franja intertropical del planeta, que será fuertemente afectada por el cambio climático, obliga a tomar decisiones sensatas y realistas en estos momentos, de cara a la elaboración del Programa de Desarrollo Metropolitano (PDM), dijo el coordinador del Museo de Ciencias Ambientales de la UdeG, Eduardo Santana Castellón, en su participación en el foro Guadalajara 500.

En esta lógica, “no a la pérdidas de espacios verdes, no a la destrucción de áreas naturales protegidas, no a la imposición de represas innecesarias, no a la contaminación industrial del río Santiago; no, no, no, es la palabra favorita de los grupos ciudadanos e investigadores que estamos preocupado por hacer de Guadalajara una ciudad amable y saludable para vivir; pero también hay que decir, sí, o cómo sí, para que los gobernantes responsables, honestos y comprometidos acompañen al ciudadano que los eligió”, destacó en su intervención.

Hizo cinco propuestas de “cómo sí”: uno, “redensificar la ciudad: el problema para hacer una ciudad sustentable, es frenar la expansión urbana, un fenómenos creado por los altos costos de la tierra urbana y los bajos costos de la tierra periurbana, y la colocación de créditos federales en la vivienda de la periferia, lo que genera problemas de criminalidad, calentamiento global, deterioro de la salud pública, estrés psicológico, reducción de empleo, aumentó del costo de la vida, ineficiente y escaso uso del agua, aumento del gasto energético, y luego, la destrucción del tejido social y familiar, y de los ecosistemas […] concretamente se propone crear una agencia metropolitana en la cual los municipios que la conforman ceden sus atribuciones de autorizaciones de uso de suelo, urbano; esta agencia diseñará mecanismos fiscales, con créditos, subsidios, incentivos, multas, compensaciones”.

La idea es “fomentar el crecimiento intraurbano y establecer los límites del crecimiento periurbano; desincentivar la especulación, fomentar la construcción de vivienda intraurbana en esquemas de uso mixto e intensivo, y la creación de áreas verdes intraurbanas; también se debe fomentar la recuperación de la plusvalía mediante un marco legal y financiero con un financiamiento efectivo para la infraestructura y equipamiento para la regeneración, especialmente para los modelos de transporte colectivo”.

Esta agencia “promovería actividades de compra y expropiación de terrenos intraurbanos, para insertarlos en el mercado de la vivienda con costos accesibles, y además promueve permutas para que los terrenos periféricos se incorporen a un anillo de paisaje, natural protegido, y nos lleva a la propuesta dos, crear ese anillo verde, agroecológico, que sirva para la producción agropecuaria y la conservación de la naturaleza y sus servicios ambientales: infiltración de agua, captura de carbono y espacios abiertos para el recreo de las familias”.

La tercera propuesta es la creación de esquemas sostenibles de uso de agua y energía, lo que incluye no urbanizar zonas no aptas para abastecimiento, “establecer tecnología de captación, almacenamiento y tratamiento a escalas de cada hogar, colonias, municipios y para toda la ciudad” bajo el esquema de uso a nivel cuenca, subcuenca y microcuenca para no depender de zonas lejanas de extracción.

La cuarta tiene que ver con poner un solo sitio de disposición final de residuos sólidos “de última generación” y la reconstrucción de todo el sistema sobre bases sociales y ambientales; la quinta, es que los espacios públicos sean sitios de “educación no formal” para la ciudadanía, es decir, que se impulse la participación de las personas, el ejercicio de sus derechos y de sus obligaciones como miembros de un estado democrático. Cinco metas frente a los 500 años de Guadalajara.

MC