Sin producción minera, hoy explotan artesanías

El turismo les dio una razón de ser y para organizarse, la posibilidad de recibir la visita de personas provenientes de otros estados les aclaró que su organización debía impulsar precisamente ...
Los mineros comenzaron a llevar a sus hijos menores de un año el día de su fiesta, adaptaron como cunas las cajas de madera donde se almacenaba la dinamita, en las que los bebés son acercados a la imagen para pasar el manto milagroso por su rostro...
Los mineros comenzaron a llevar a sus hijos menores de un año el día de su fiesta, adaptaron como cunas las cajas de madera donde se almacenaba la dinamita, en las que los bebés son acercados a la imagen para pasar el manto milagroso por su rostro... (Arturo González)

Real del Monte

Las minas dejaron de producir minerales desde hace décadas, hoy la artesanía es una alternativa económica para muchos de los habitantes de Real del Monte, y en días de feria como la de este fin de semana se puede ver gran variedad de trabajos que dejan satisfechos a los gustos más exigentes.

La primera batalla la dieron los plateros, que se organizaron como sociedad desde 1985, primero como tianguistas colocados en la calle o en los portales, y después del nombramiento como Pueblo Mágico surgió la posibilidad de construir mercados artesanales.

Así lo narra Noé, que se dedica a moldear la plata como lo hicieron su padre y su abuelo en un pueblo cercano a Taxco; cuando llegó al Real lo hizo para fortalecer esta actividad, y para eso se agrupó con otros artesanos para dignificar su trabajo.

El turismo les dio una razón de ser y para organizarse, la posibilidad de recibir la visita de personas provenientes de otros estados les aclaró que su organización debía impulsar precisamente al turismo, y organizar el primer Festival de la plata.

Así la Unión de Artesanos de Real del Monte comenzó con su organización convenciendo a comerciantes establecidos a apoyar esta feria, dice que al principio todos permanecían reacios a apoyar una actividad, al no verle un beneficio directo a sus comercios.

Pero la plata es costosa y hay que traerla de otros estados, por eso los más jóvenes encontraron en la madera una alternativa qué ofrecer a los turistas, hoy son comunes las tiendas que ofrecen pinturas enmarcadas en laboriosos diseños, o muebles que cualquiera pondría en la sala de su hogar.

“Muchos aprendimos en otros lados, la gente de aquí no tenía vocación artesanal, éramos obreros y así nos hubiéramos quedado toda la vida si aún hubiera mineral, pero ya no más, y los turistas buscan algo que llevarse de regreso a sus casas, y hoy sí vemos una tradición que surge en muchos de nosotros, y ya ideamos nuestros propios diseños, que según la gente son más baratos que los de otros sitios como el Real”, comenta Javier, artesano de 25 años de edad.