80 mdp al año contra la deforestación

La costa de Jalisco aloja acción temprana para que se combatan en el terreno las causas que han destruido sus bosques y selvas.

Guadalajara

Arrancó el tiempo de ejecución de la Iniciativa de Reducción de Emisiones por deforestación en la costa de Jalisco, una de las tres regiones más alteradas del país en los últimos 20 años; la estrategia cuenta con inversiones anuales superiores a 80 millones de pesos que buscan cambiar un modelo económico que resultó altamente depredador.

Y como el tema es el cambio, las cosas también se deben hacer de modo diferente: ya no será con programas asistencialistas, individualistas y de términos fiscales anuales, y que frecuentemente se traslapaban entre sí, o lo que es peor, se oponían (pagar por deforestar para abrir agostaderos; pagar por reforestar para conservar bosques); se trata de que haya un solo espacio institucional de negociación y definición de los recursos, que permita que todos los programas vayan con una intencionalidad claramente marcada en la meta de la política pública: que el crecimiento económico y el desarrollo ya no destruyan bosques y selvas y ya no condenen a la mayor parte de sus habitantes a medrar en la miseria y la marginación.

"Hemos trabajado muy fuerte para lograr que en el caso de Jalisco, las secretarías de Desarrollo Rural [Seder] y de Desarrollo e Integración Social [Sedis] converjan con la de Medio Ambiente y Desarrollo territorial y con la Comisión Nacional Forestal [del ámbito federal] para el mismo fin; las actividades económicas pueden mantenerse y mejorarse, con efectos positivos para el desarrollo social, si se incentiva la conservación de los ecosistemas y sus servicios ambientales", refiere el consultor del Banco Mundial, Sergio Graf Montero.

Es justamente el eje para aplicar la REDD+ (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación con base en el desarrollo social), estrategia aprobada por los jefes de estado en el marco de la conferencia de partes de las Naciones Unidas para el cambio climático, en Cancún, en 2010, mismo año en que la Conafor documentó que las selvas y los encinares costeros de Jalisco se perdían a tasas superiores al triple de las que prevalecían en el resto del país.

Las cuencas costeras, cuatro demarcaciones que se extienden sobre 2.9 millones de hectáreas --, tienen un historial de consolidación de juntas intermunicipales que nació formalmente hace casi 15 años en el caso del río Ayuquila; son instancias que permiten coordinar esfuerzos de ayuntamientos para controlar su territorio con criterios ambientales sobre el ámbito geográfico de cuenca, y que funcionan como espacios de negociación para programas y presupuestos con dependencias estatales y federales. La junta intermunicipal ha significado un vuelco en las políticas ambientales y regionales de México, lo que ha permitido exportarlas como fórmula de organización a asociaciones de municipios de la península de Yucatán, otra de las áreas más deforestadas y que también es objeto de las acciones tempranas de REDD+.

"La Semadet se encarga de articular los apoyos, en lugar de que se pulvericen; la idea es que los apoyos de las diferentes dependencias se concentren en un mismo objetivo, y tener resultados a corto y mediano plazo; el objetivo ahora es detener la deforestación y de degradación, y para eso nos hemos sentado en una mesa donde tenemos trabajo con la Seder, con la Conafor, con la Sedis; sumando esto, lo que hacemos es identificar las zonas de cuencas costeras, donde hay pago por servicios ambientales vigente; a la vez vemos dónde hay pastizales y una masa de bosques; allí hay hay peligro de que suelten a las vacas y se vayan al monte, por lo cual, tratamos de generar alternativas para que su ganado no tengan que soltarlo en un área de bosque con un alto valor ambiental [...] así se identifican las áreas elegibles hacia las que debemos canalizar los esfuerzos esenciales", explica la directora de producción y productividad forestal de la Semadet, Carmen Gómez Lozano.

También se parte de la premisa de que la pobreza extrema en el campo significa una presión sobre los bienes naturales. Es por eso que se ha definido, en las zonas más frágiles de selva y encinares de estas demarcaciones, un esquema de apoyos para erradicar la miseria en proyectos productivos. Tanto en lo económico como en lo social, se busca recuperar el seguimiento y la asistencia técnica, pues es fundamental el éxito de la estrategia para que Jalisco detenga la destrucción y degradación de sus bosques y pueda expandir los sumideros de carbono que demanda el desafío del cambio climático.

Tras cinco años de trabajos preparatorios e inversiones públicas cada vez más hilvanadas, la atención in situ del problema de la deforestación de la costa de Jalisco ha comenzado. Su primer corte, en otros cinco años, debería significar "cambiarle la cara" a una región cuya riqueza ha sido una suerte de maldición para sus poseedores.

Los presupuestos meta a 5 años

25 millones de pesos proyectos con mujeres

40 millones de pesos anuales pagos de servicios ambientales

28 millones 316,870 pesos aprovechamiento forestal o sustentable

143 millones 520 mil pesos (de Seder y Sagarpa) sistemas silvopastoriles

Claves

Atención contra la deforestación en costa y sur de Jalisco

EL PROBLEMA

- Superficie del área de intervención: 2 millones 927,142 ha (bosques templados: 1 millón 232,362 ha; selvas: 846,307 ha). Regiones Sierra Occidental y Costa Norte, Costa Sur, río Ayuquila, río Coahuayana

- Se trata de la región con más deforestación y degradación en Jalisco desde hace al menos 20 años

- Causas directas deforestación: ganadería extensiva sobre bosques y selvas; agricultura tradicional de ladera en sistema roza-tumba-quema; crecimiento de desarrollos urbanos y turísticos; minería a cielo abierto

- Causas directas degradación: ganadería extensiva y sobrepastoreo, malos manejos forestales o ausencia de manejo; plagas forestales, saqueo de madera y recursos, huracanes, depreciación general de bosques y selvas

- Causas subyacentes: insuficiente alineación de políticas e instrumentos de planeación, falta de acompañamiento y asesoría local, falta de actividades forestales competitivas, deficiente organización comunitaria, pobreza y marginación, debilitamiento del capital social

LAS SOLUCIONES

Los apoyos aprobados

- Sistemas silvopastoriles (7,184 ha de pastizales)

- Concepto presupuestal: "establecimiento de praderas y conservación del medio ambiente"

- Entidades públicas involucradas: Secretaría de Desarrollo Rural, Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, Comisión Nacional Forestal, juntas intermunicipales de cuencas costeras y del sur de Jalisco

- 50 paquetes de apoyo en el presupuesto 2016 de la Seder por hasta 300 mil pesos cada uno, incluye asesoría técnica del Inifap (Instituto de Investigaciones Forestales, Agropecuarias y Psicícolas), y tiene como condición previa que esos predios estén apoyados en el marco del Programa de Servicios Ambientales de la Conafor

- Proyectos productivos con mujeres y jóvenes avecindados

Entidades públicas involucradas: Secretaría de Desarrollo e Integración Social, Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, Comisión Nacional Forestal, juntas intermunicipales

- Universo de apoyo: 663 localidades con 95,804 habitantes, de las cuales, 46,151 son mujeres

- Paquetes de apoyo de hasta 400 mil pesos por unidad, en zonas con inversiones previas de Seder o Conafor; grupos "no elegibles" para otros programas de alta y muy alta marginalidad; se trata de proyectos no maderables con acompañamiento técnico de las juntas

- Aprovechamiento forestal sustentable

133,970 ha de bosques templados primarios para introducir manejo forestal sostenible con recursos de la Conafor (Programa Nacional Forestal)

Los apoyos en gestión

- Proyectos de turismo comunitario

- Entidades públicas involucradas: Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, Secretaría de Turismo, Secretaría de Desarrollo e Integración Social, juntas intermunicipales

- Posibles colaboraciones: articular un programa de turismo comunitario con la Sectur; inventar a los empresarios hoteleros a colaborar en el esquema de un fondo público-privado para proyectos de turismo ligado a las actividades agropecuarias de cada zona