Muere hombre tras caer de jet ski en presa de Arandas

Dio un viraje brusco y fue expulsado de la moto, mientras que esta continuó su camino hasta llegar a la orilla
Murió Francisco Javier Alvarez Varela, de 19 años y vecino de Arandas
Murió Francisco Javier Alvarez Varela, de 19 años y vecino de Arandas (Milenio)

Guadalajara

No era experto en motos acuáticas ni en nado y perdió la vida en las aguas de la presa El Tule, en Arandas, donde su cuerpo pudo ser recuperado un día después, por buzos de Protección Civil.

 

Fue la tarde del jueves cuando un grupo de jóvenes, entre ellos Francisco Javier Alvarez Varela, de 19 años y vecino de Arandas, que llegaron a la presa El Tule, ubicada en la misma población, donde comenzaron a pasear en una moto acuática o jet ski que llevaban consigo.

 

Llegó el turno de Álvarez Varela, quien tomó el vehículo recreativo y comenzó a cruzar la superficie del embalse a alta velocidad y haciendo arriesgadas maniobras, pese a que sus amigos le advertían que tuviera cuidado y manejara un poco más despacio.

El joven no hizo caso de las recomendaciones e hizo un viraje muy rápido con la moto acuática y con la velocidad que llevaba, no se pudo sujetar bien al vehículo y salió despedido de éste, mientras que el jet ski siguió su marcha hasta llegar a la orilla de la presa, recorriendo unos 40 metros sin conductor.

 

Francisco Javier Álvarez, al parecer no sabía nadar muy bien y se sumergió en el embalse para ya no salir, sus compañeros comenzaron a buscarlo a simple vista, sin éxito, decidiendo llamar al 066, para luego presentarse elementos de Protección Civil de Arandas, que decidieron llamar a sus similares de Tepatitlán y del Estado, ya que se requerían expertos en buceo para hacer la búsqueda del joven.

 

Llegaron las corporaciones de Tepatitlán y Jalisco y comenzaron a peinar la zona del embalse, pero llegó la noche y las labores se suspendieron hasta el día siguiente.

 

Fue el viernes por la tarde, casi 24 horas después, cuando por fin fue encontrado el cuerpo de Álvarez Varela, ya sin vida y a varios metros de profundidad y una vez rescatado el cadáver, fue entregado a camilleros del Servicio Médico Forense, que lo trasladaron al anfiteatro de Tepatitlán, mientras que un agente del Ministerio Público de Arandas tomaba conocimiento de los hechos.

 

Posteriormente el cuerpo fue reclamado por sus familiares.