Nacen menos, pero hay más prematuros extremos

El aumento de los bebés de menos de 32 semanas de gestación va de la mano del hecho de que sus madres son jóvenes y no deseaban embarazarse, señala académico de la UdeG.
De acuerdo a la Unidad de Cuidado Intensivo Neonata Externo, el 90% de estos menores sobreviven, mientras que el resto fallece
De acuerdo a la Unidad de Cuidado Intensivo Neonata Externo, el 90% de estos menores sobreviven, mientras que el resto fallece (Carlos Zepeda )

Guadalajara

En el país hay un cambio demográfico que ha repercutido en la salud de los recién nacidos: nacen menos niños, pero hay más bebés prematuros, y mayor cantidad que hace años con prematurez, lo cual representa un costo más alto económica y socialmente, asegura el jefe la Unidad de Cuidado Intensivo Neonata Externo y profesor de Pediatría de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Alfonso Gutiérrez Padilla.

El médico afirma que en México nacen cada año 2 millones 600 mil niños, pero de estos, 10 por ciento son prematuros, "es decir, nacen 260 mil antes de término. Estos, se dividen entre grupos: prematuros limítrofes, que nacen casi en su fecha prevista; los prematuros medios y los prematuros extremos, estos últimos son los que nacen con menos de 32 semanas de gestación: a los ocho meses de embarazo.

Del total de los prematuros, la mitad son casos de prematurez extrema" y son estos últimos los que más han aumentado recientemente y también los casos más graves: el especialista y miembro del Sistema nacional de Investigadores dijo que 90 por ciento de estos bebés sobreviven y 10 por ciento mueren. 

El aumento de los bebés prematuros extremos va de la mano del hecho de que sus madres son jóvenes de menos de 20 años de edad. "Las mamás no están preparadas para el embarazo, ni lo deseaban, son embarazos adolescentes y no van a control prenatal, muchas son adictas a sustancias, con bajo nivel educativo, que no tienen una pareja. El común denominador es que son mujeres de menos de 20 años, pobres, con poca educación, que deben dar a luz en instituciones de públicas de salud". Esto está creando también un problema en estas instituciones de salud porque cada vez se requieren más camas de cuidados intensivos prenatal, durante más tiempo, "los prematuros extremos estarán de dos a tres meses hospitalizados: se prolongan las estancias, se complican los manejos y por eso es una situación de mucho riesgo para el sector salud mexicano".

Esto ya sucede en el Hospital Civil. El director de la unidad Juan I. Menchaca, Francisco Preciado, informó que de los diez mil partos que atienden al año, cinco mil son de prematuros, "se ha incrementado la atención a los niños prematuros y se debe a una razón lógica: cada vez más mujeres vienen a este hospital como último recurso para ser atendidas por embarazos de alto riesgo; 50 por ciento de las pacientes que se atienden aquí son menores de 20 años y de ellas, cerca de 30 por ciento son menores de 17 años. Ese es un factor que influye directamente en la presencia de prematurez extrema". Además de los daños a la salud del bebé, también se considera que para el hospital los costos aumentan 300 por ciento en estos casos. La atención por cada cama de un prematuro cuesta al Hospital Civil 25 mil pesos.

El doctor Alfonso Gutiérrez Padilla indicó que la falta de control médico a lo largo del embarazo de estas jóvenes es lo que suele complicar la salud de los bebés. Por eso, indicó que es importante que las adolescentes reciban una orientación para evitar embarazos no deseados, y en caso de estarlo, que "no se escondan. Es necesario acudir con el doctor para hacer exámenes, vigilar el crecimiento del bebé y en general tener un buen control del embarazo".

Daños para los bebés

El problema de la prematurez extrema es social, económico y, sobre todo, de salud: aumentan los problemas al nacer, como padecer una discapacidad, e inclusive obesidad, de acuerdo al jefe la Unidad de Cuidado Intensivo Neonata Externo y profesor de Pediatría de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Alfonso Gutiérrez Padilla.

El académico explica que entre los riesgos de un bebé prematuro extremo está el de padecer retinopatía del recién nacido y de perder la vista, o tener una discapacidad visual severa, por lo que a las tres semanas de nacidos deben ser valorados por un oftalmólogo.

Además, estos también podrían presentar un daño neurológico y existe la posibilidad de que padezcan parálisis cerebral o deficiencias motrices severas. También, a largo plazo podrían presentar otros padecimientos, como déficit de atención.

Indicó que alrededor de 20 por ciento de las personas obesas en el país, fueron prematuros que presentaron bajo peso al nacer por desnutrición en el vientre.