Y la pregunta se repite: “¿Ya aumentó otra vez?”

El pasado 1 de febrero, la gasolina Magna pasó a 12.41 pesos el litro, al aplicarse el segundo incremento del presente año.
El alza es de nueve centavos al mes para la Magna y de 11 para la Premium.
El alza es de nueve centavos al mes para la Magna y de 11 para la Premium. (Raúl Palacios)

Monterrey

El saludo a los despachadores de gasolina cada primer sábado de mes parece generalizarse con la pregunta “¿ya aumentó otra vez?”.

Se trata del aumento al combustible mensual, que prácticamente obliga a más de tres a cuestionar al expendedor con la misma frase.

Uno de los vendedores de una gasolinera en la avenida Garza Sada reconoce que los clientes nunca dejan de sorprenderse y a la vez cuestionan al despachador, pero “¿qué más pueden hacer?”.

A bordo de su taxi, Gabriel Lizcano, un asiduo cliente de las gasolineras en Monterrey, tampoco puede ocultar su resignación ante el aumento gradual del combustible.

“En Monterrey nos acostumbramos a pagar todo lo que nos aumenten, siempre y cuando haya trabajo, lo pagas, por ejemplo no nos han aumentado la tarifa del taxi en dos años, ahora ya nos alcanzó la tarifa y estamos saliendo tablas, pero pues uno tiene que trabajar”, detallaba mientras esperaba la llamada de uno de sus clientes.

Aunque son nueve centavos por mes para la “verde” (Magna) y de 11 centavos para la “roja” (Premium), a decir de Lizcano, “el golpe” no deja de sentirse.

“Antes uno podía trabajar 12 horas y sacar para la renta y para la casa, ahora mínimo uno se tiene que echar sus 13 o 14 horas ruleteando para comer. Pero sí, aunque sean centavos se siente”, dijo el taxista. 

Lejos de lamentarse por la situación, reconoce que nada gana con inconformarse por los incrementos; la medicina ante el problema del incremento gradual en la gasolina es simplemente “chambear”.

“Las inconformidades aquí en Nuevo León no florecen, no son como los chilangos que todo te regatean. Pero simple y sencillamente es cuestión de trabajar, así lo veo, por más que me queje uno se tiene que poner a jalar más y más”, señaló.

Lizcano manifestó también que es gracias a sus clientes y a su buen servicio por el que no necesita ruletear mucho en la calle, porque de no tener a sus asiduos pasajeros señaló que mejor prefería darse un tiro por no sacar para la renta.

Aunado a los incrementos mensuales dictaminados por las autoridades federales y aprobados por los legisladores a nivel federal, don Lizcano también tiene que sortear las mañas de las estaciones de servicio.

“Hay muchas gasolineras muy uñas (es decir, que roban), por no decirles de otra manera. La de Lázaro Cárdenas, casi todas las gasolineras de San Pedro no te roban. Donde no cargues en Venustiano, ahí se nota un chorro donde clavan la uña bien gacho”.

Por su parte, la señora María Elena, vendedora de burritos en una camioneta, coincidió con el taxista al mencionar que es muy obvio el robo en algunas estaciones de servicio en la ciudad.

“De repente vas a una parte y como que se te llena menos el tanque aunque le pidas lo mismo, pero ni modo aunque le roben a uno, tiene que comprarla porque la necesita para moverse”.

Como se informó en su oportunidad, el sábado 1 de febrero, la gasolina Magna subió a 12.41 pesos el litro, al aplicarse el segundo incremento mensual a las gasolinas que a lo largo del año será de nueve centavos cada primer sábado de mes.

De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas) el litro de gasolina Premium cuesta ahora 13.01 pesos, con lo cual este combustible ya superó la barrera de los 13 pesos por litro, mientras que el Diesel tiene un costo de 12.84 pesos el litro.

Claves

El subsidio

- De enero a diciembre de 2013, el subsidio a gasolinas y diésel sumó 105 mil 287.5 millones de pesos, cifra superior a lo previsto por este concepto pero menor al monto destinado en 2012.

- De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el monto del subsidio a estos combustibles fue superior a lo previsto de manera inicial en 56 mil 393 millones.

- A lo largo de 2013 los precios de las gasolinas Magna y Premium y del diésel aumentaron cada mes en 11 centavos, lo que implicó 1.32 pesos por litro o 12.2 por ciento respecto a 2012.