Una membrana, otro de los beneficios de la leche materna

La MFGM está vinculada al desarrollo cognitivo y en el sistema inmune del bebé, la acual actúa junto con el DHA y otros elementos en la formación del cerebro del infante.

Guadalajara

A la larga lista de bondades de la leche materna, se añade un hallazgo reciente: una membrana denominada MFGM, que interviene en el desarrollo del sistema nervioso, cognitivo y en el sistema inmune de los niños que la consumen. Actúa junto con el DHA y otros elementos en la formación del cerebro. Su nombre significa "membrana que cubre la gota de grasa de la leche".

Gilda Stanco, pediatra y maestra en Nutrición Pediátrica de la Universidad Simón Bolívar de Venezuela, indicó en entrevista que el MFGM es una membrana conformada a su vez por varios elementos: grasas y proteínas, esencialmente. Esta membrana está presente en la leche materna y también en la leche bovina.

"La naturaleza es muy sabia. Para que en la leche materna se pueda emulsificar la grasa que pasa a través de las células de la glándula mamaria, que se llaman lactocitos, se recubre por esta membrana y cada gota de leche sale bien mezcladita", explicó de manera somera. La membrana MFGM viene alrededor de todos los glóbulos de grasa, que el bebé digiere luego en su intestino.

Esta función protectora de la membrana es fundamental, pero no la única. "Tiene muchísimas funciones, se han visto beneficios principalmente cognitivos de los lactantes cuando toman leche materna, y también inmunológicos. El bebé que está amamantado siempre va a tener esas ventajas justamente porque viene de la fábrica, que es su mamá".

No sucede así con la leche de vaca. "Lamentablemente por todos los procesos para evitar infecciones, en la pasteurización de la leche se pierde la membrana, por lo cual no se tiene el beneficio" del que se privaba a niños pequeños que no recibieron lactancia materna.

La pediatra apuntó que es extremadamente difícil separar la MFGM del resto de la leche, pero tras más de una década de investigación, recientemente –unos dos a tres años, estimó- se logró aislarla y después incorporarla a fórmulas infantiles, como una opción de alimento que es bien tolerada y no hay ningún tipo de reacción o efecto secundario. Extraerla requiere de procesos de filtración, se liofiliza y se adiciona.

Dado que el cerebro infantil se desarrolla los primeros cinco años de vida en un 80 por ciento, este periodo es fundamental en cuanto a nutrición: un órgano que pesa 300 gramos va a pesar 1,200 gramos y sólo en cinco años. "Esto es dramático, entonces requiere de nutrientes, entre ellos el DHA que permite de alguna manera que ocurran todos los procesos anatómicos para la formación de la sinapsis adecuadamente".

En cuanto a los beneficios inmunológicos destacó que la MFGM ayuda que el bebé no tenga procesos infecciosos tan frecuentes y a que se presenten menos episodios diarreicos sanguinolentos. La doctora citó investigaciones realizadas en Perú que lo confirman. "Un bebé que está sano, va a invertir energía en crecer, en vez de estar recuperándose de una enfermedad", señaló la pediatra.

La entrevistada refirió que estudios en bebés confirman que aquellos alimentados con leche materna y los alimentados con una fórmula que no tiene MFGM han reportado diferencias en pruebas cognitivas. Y por el contrario, cuando se compara con bebés alimentados con una fórmula que sí la contiene hay efectos similares. "Nunca igual que la leche materna, pero sí más cerca".

Stanco, quien también da consejería en lactancia materna, aboga por esta alimentación como "el estándar de oro" que recomienda a sus pacientes elegir para sus hijos e hijas. Sin embargo, admite que las mujeres que por cualquiera que sea la razón no pueden lactar, viven muy angustiadas.

"Al comenzar a trabajar, tienen menos tiempo para amamantar, muchas trabas, entonces se angustian. La colocación del MFGM hace un antes y un después, ayuda a que la mamá esté más tranquila, al poder elegir una fórmula".

Ciertamente la MFGM resulta un tema nuevo en la nutrición de los niños, del que poco se ha hablado. La membrana que se adiciona a fórmulas proviene de leche de bovino, que guarda 80 por ciento de similitud con la leche materna y tiene muchos de sus componentes que sirven para el desarrollo cerebral.

Con el DHA, elemento que hoy día ya está adicionado a muchas fórmulas, esta membrana trabaja en sinergia en esa mezcla de proteínas y lípidos; y también con otros nutrientes en el caso de los bebés de mayor edad que ya incorporaron variedad de alimentos a su dieta.

"El cerebro que se está formando requiere de la fuente de DHA, de hierro, calcio, zinc, colina, más –sabemos ahora- de la MFGM", sostuvo Gilda Staco, quien concluyó que por todos sus beneficios, la leche materna seguirá siendo la mejor alimentación los primeros seis meses de vida, y la ciencia médica apoya hoy a madres que no pueden ofrecerla, en la cantidad y tiempo óptimo. En todo caso, recomendó consejería.

Claves

De la MFGM

• Es una membrana que cubre la gota de grasa de leche

• Se encuentra en la leche materna y en la leche bovina

• Provee lípidos y proteínas bioactivas que tienen efectos benéficos en la salud

• Tiene beneficios en el desarrollo del sistema nervioso, cognitivo y del sistema inmune de los niños que la consumen

• Representa una revolución en nutrición pediátrica, como lo que fue el DHA

• La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad