CRÓNICA | POR PABLO REYES

30 años de tradición y viajes al sur del estado

La familia regiomontana integrada por 47 personas dice que la inseguridad no los ha obligado a desistir.

Todos ahorran para pasar una agradable estancia en la zona.
Todos ahorran para pasar una agradable estancia en la zona. (Jesús Jiménez)

Ciudad Madero

Una familia regiomontana convirtió en una tradición el hecho de viajar todas las temporadas vacacionales hasta la zona sur de Tamaulipas, para disfrutar de las cálidas aguas del Golfo de México desde hace más de 30 años.

En el año de 1981, María Elena Ríos Cruz, originaria de Monterrey, Nuevo León, decidió viajar con su esposo Juan Francisco Betancourt Hernández hacia la playa de Miramar de Ciudad Madero, a pesar de que se encontraba en el noveno mes de su embarazo.

Fue mientras disfrutaba de sus vacaciones, cuando dio a luz al último de sus hijos. Desde ese entonces, cada verano organiza un viaje familiar para conmemorar este hecho, además de pasar un rato de esparcimiento.

En esta ocasión, fueron 47 los integrantes de su familia quienes la acompañaron en este viaje. La coordinación que se logró gracias a que todos ahorran recursos para solventar los gastos en transporte, comida y hospedaje en un hotel de Tampico.

La señora María Elena, explicó que llegó a inicios del fi n de semana en compañía de sus hijos, nietos, bisnietos, suegros, hermanos, cuñados y primos. Todos bien preparados con toldos para crear una especie de cabaña y ahí organizar una carne asada.

Dijo que desde hace varios años escucharon en las noticias sobre los hechos de inseguridad que se vivían en Tamaulipas, pero que esto no los obligó a romper su tradición de tantos años.

"Sí veíamos en la televisión sobre cosas negativas, pero tomamos nuestras precauciones, en lugar de viajar de noche, lo hacíamos durante el día, afortunadamente nunca nos ha pasado nada, todo nos ha salido bien".

A decir de los mismos familiares, ahora que aparentemente la situación se tranquilizó, decidieron trasladarse hasta Ciudad Madero por la noche.

A María y su esposo, no se les dificulta organizar el viaje familiar, debido a que ellos se encargan de rentar el servicio de un autobús, al mismo tiempo que fijan una fecha de salida, esto después de que los menores salen de vacaciones en sus respectivas escuelas.

"Son muy responsables, ellos ahorran, les digo cuando partimos y cuando llega ese día, todos se presentan en mi casa y nos vamos".

Afirman que esta actividad ha fomentado la unión familiar, al mismo tiempo que regalan a los niños un día inolvidable en la playa.

"La familia unida vive mejor y en eso nos basamos, que haya unidad y entendimientos. Aquí los niños son felices, se divierten mucho, nada más hay que cuidarlos y vigilarlos".

Cabe hacer mención, que todos los integrantes de esta familia que trabajan, coordinan sus días de vacaciones para que todos estén libres de sus responsabilidades laborales el día del viaje.

Algo curioso, es que gran parte de ellos portaba la camisa del equipo futbol Tigres, inclusive los más pequeños, situación que llamó la atención de los presentes en playa.

Este lunes, la familia partirá hacia su ciudad natal, llevándose un buen recuerdo del máximo paseo turístico de Tamaulipas, y comenzarán a prepararse para volver el próximo año con los demás familiares que no pudieron asistir en esta ocasión.