Puerto Vallarta es un arcoiris botánico

La bióloga Sandra Cesca se dedica a observar y clasificar la vegetación nativa, endémica, y la introducida, de la zona centro del municipio.
Sandra Cesca habla sobre los sorprendentes usos de algunas plantas.
Sandra Cesca habla sobre los sorprendentes usos de algunas plantas. (Guillermo Gómez Pastén)

Puerto Vallarta

En Puerto Vallarta los principales estudios científicos sobre flora y fauna de la región los ha realizado la Universidad de Guadalajara, no obstante, la aportación que han realizado algunos extranjeros sigue siendo muy significativa en la comunidad.

A diferencia de la clasificación ortodoxa y sistemática común en las publicaciones científicas, Sandra Cesca, una residente en Vallarta desde hace seis años, ha decidido lanzar su aventurado sistema de clasificación de acuerdo al color y tonalidad de la planta.
Sandra Cesca es originaria de Chicago, estudió biología en la universidad, hizo un máster en educación, y se dedicó al diseño y la mercadotecnia. En los últimos cuatro años se ha dedicado a observar y clasificar la vegetación nativa, endémica, y la introducida, de la zona centro de Puerto Vallarta.

El estudio y observación de la vibrante flora, como ella la describe, lo combina con el trabajo de guía para turistas de habla inglesa que desean descubrir la ciudad a pie, bajo otra mirada.

Son más de 200 especies de plantas que ha capturado bajo su lente y las tiene debidamente identificadas con su nombre en español, en latín, en inglés y su uso medicinal. Es apenas una muestra del colorido y abundante patrimonio vivo de la región en el que se incluye una especie única en el mundo solamente vista en Puerto Vallarta por la zona de Mismaloya.

Se trata de la Magnolia Vallartensis, descubierta por científicos de la Universidad de Guadalajara y a la que asignaron con ese nombre en honor al lugar de su hallazgo.

En los recorridos de Sandra se puede detectar el árbol de pan, guanábana, huevo de obispo, tabachín del monte, obeliscos, hoja santa, pachypodium lamerei y también identificar a una especie de palma conocida como la cícada mexicana.

Cesca también habla sobre los sorprendentes usos de algunas plantas. La teresita (vinca), la que vemos en el día a día por todas partes, provee derivados para tratamientos de quimioterapia. La allamanda de una hermosa flor amarilla, también común en la zona, es muchas veces confundida con la tradicional copa de oro.

Al referirse a la copa de oro, Sandra asegura que algunos textos certifican que fue usada por los huicholes como un sicotrópico mucho antes que el peyote. 
Vale mencionar que México ocupa el segundo lugar mundial en diversidad de cícadas, una planta que según algunos científicos era parte importante de la vegetación en la era de los dinosaurios, hace 160 millones de años.

La comunidad extranjera en Vallarta es bastante numerosa, se estima que superan los 15 mil residentes, vienen a jubilarse aquí porque han encontrado el rincón ideal para su retiro, no sin antes involucrarse en actividades que construyen comunidad como el Garden Club, cuyo objetivo es embellecer con flores las calles de Puerto Vallarta y prepara para mayo del 2014 el Festival de la Buganvilia.

Sus principales promotores son parte del Jardín Botánico, un pequeño espacio separado de la civilización a 24 kilómetros al sur de Puerto Vallarta.