Ayuntamiento “simula” participación ciudadana

El lobby inmobiliario condiciona las acciones de los gobiernos metropolitanos, destaca Salvador Dueñas.

Guadalajara

La preocupación de los vecinos de Providencia Norte por los cambios en los planes parciales que pretende publicar el Ayuntamiento de Guadalajara, es legítima y bien fundamentada, pues la autoridad ha sido y permanece en la simulación en materia de participación ciudadana, advierte el urbanista Salvador Dueñas.

“Primero, debemos recordar que el ayuntamiento está obligado a la revisión, no al cambio total, de los planes parciales cada tres años; al arranque de administración […] y es cierto que hay zonas de Guadalajara que se siguen dictaminando con los planes del 2003; lo que pasa es que algunos vecinos, ciudadanos, impugnaron, algunos planes parciales y evidentemente no sería lo más adecuado para la ciudad, que ha cambiado en catorce años bastante y no es lo ideal”, pero lo adjudica a los compromisos de las autoridades sucesivas, independientemente de su signo político, con los grupos de poder inmobiliario.

“Desgraciadamente lo seguimos viendo, y precisamente los planes parciales propuestos de esta administración tienen esta visión , que ya ha sido señalada en diferentes foros: esta visión de promoción inmobiliaria, de venta de lo público, de negocios poco claros, para el ayuntamiento, sea el caso de El Deán , o del predio que usaba la Coplaur en Chapalita […] se hacen contratos en sesiones públicas o privadas con empresas donde pareciera que lo más importante es el beneficio del promotor inmobiliario, es decir, el negocio privado sobre un bien público, ese es el gran problema”, dijo, en entrevista con MILENIO RADIO.

También señaló que los nuevos planes no han culminado su proceso y son claramente impugnables; “estos planes no están publicados, por lo tanto no están vigentes; las dictaminaciones de planes parciales se deben hacer con los planes vigentes […] la preocupación de los vecinos de Providencia y de otras zonas es que estos planes sacrifican sus derechos a la promoción inmobiliaria, al negocio privado, sobre el beneficio común”.

Destacó que “ha faltado el debate porque no se le ha invitado al ciudadano; por ejemplo, hoy [ayer] me tocó practicarlo: comenzaron las consultas para planes parciales de Zapopan; yo como urbanista interesado en el tema no he podido dar con una página del ayuntamiento específica del tema, con toda la información; tengo ya cuatro horas dándole vueltas, no están los documentos, cómo te vas a enterar así de lo que proponen […] si no le das la oportunidad al ciudadano para que participe, en realidad lo que estás haciendo es simulación”.

El efecto, entonces, no debe sorprender la consecuencia: “si como ayuntamiento no te abres a la consulta, lo que pasa es que los vecinos una vez aprobados los planes se indignan, ante la poca participación a la que le dan acceso, y al ver que no son tomados en cuenta, los impugnan […] es grave el problema de la baja participación ciudadana, en la cual el gobierno es el primer obligado en generarla, no debemos perder de vista esa responsabilidad”.