Planes parciales de Guadalajara rompen esquema metropolitano

El POTmet establece la necesidad de un proceso integral en los nueve municipios, pero sigue el lastre de la “autonomía municipal”; la participación ciudadana, desconectada 
Señalan que el tema metropolitano está demasiado comprometido como para realizar ejercicios aislados por municipios
Señalan que el tema metropolitano está demasiado comprometido como para realizar ejercicios aislados por municipios (Fernando Carranza)

Guadalajara

El ejercicio de revisión y actualización de 53 planes parciales correspondientes al territorio del municipio de Guadalajara, que culminará a finales de esta semana, rompe con la visión metropolitana supuestamente vigente desde la aprobación, hace quince meses, del Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano (POTmet), que pese a sus notorias deficiencias, ha sido bandera de la nueva política que pregonan los gobiernos de los nueve municipios y el gobierno del estado.

Es decir, no se pueden alentar ejercicios aislados de actualización y ajustes cuando es evidente que existe un Instituto Metropolitano de Planeación (Imeplan), un consejo ciudadano metropolitano anexo, y el propio POTmet, desde los cuales se deben vertebrar y coordinar esos ejercicios, pero que han estado notoriamente ausentes de los ejercicios que hacen los municipios en la actualidad, señalan consultores en desarrollo urbano que analizaron el tema con MILENIO JALISCO.

El POTmet “reconoce que se deben de cambiar los métodos tradicionales para la construcción de los instrumentos, es decir, abrirse a una planeación menos dogmática y más participativa, abrir la perspectiva para entender finalmente que el instrumento de planeación llámese plan o programa no es la meta y por lo mismo, debe volver a su propósito primario: es una herramienta para marcar las reglas básicas para regular y ordenar el territorio, apegarse a la normativa vigente y aplicarla, distribuir equilibradamente las zonas ya urbanizadas, las que no se pueden urbanizar y las que podrían crecer en determinadas circunstancias”, destaca el arquitecto Carlos Enrique Martínez.

El citado documento precisa en las páginas 21 y 22 “que es la referencia básica para la elaboración y desarrollo de los instrumentos de planeación metropolitana, y para la elaboración de los programas de desarrollo urbano municipales, planes de centro de población, así como de los instrumentos municipales de planeación del desarrollo; además señala que las clasificaciones y zonificaciones derivadas del plan serán punto de partida para conocer la armonización sistemática de las diversas leyes reguladoras de aquellas materias que inciden directamente sobre el gobierno del territorio”.

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Sus pares, los arquitectos Jorge Fernández Acosta, Rodolfo Ramos y Salvador Dueñas, señalan que en un periodo demasiado corto de tiempo, se está relevando de sus responsabilidades esenciales al Imeplan y al POTmet. Al grado que consideran que hay argumentos para demostrar que ese organismo sólo ha tenido una función política de corto plazo, sin incidir realmente en el modo en que la ciudad está creciendo ni preservar los principales valores que le pueden dar futura al AMG.

“Para el análisis de los planes parciales de desarrollo urbano, así como cualquier otro instrumento de planeación del AMG, se deberá tomar como referencia básica el POTmet, su visión, objetivos y estrategias, debido a que es un documento aprobado por la junta de coordinación política del AMG integrada por todos los alcaldes y el gobernador, y publicado en el periódico oficial del estado el 18 de julio del 2016; dicha visión, según el discurso oficial, es ‘priorizar la conservación por encima del crecimiento urbano’, donde dicho instrumento propone criterios para el mejoramiento, con acciones de conservación del espacio urbano, de mejoramiento y de crecimiento. Si no hay infraestructura no se puede edificar, se requiere fortalecer los corredores de movilidad invertir en transporte masivo, hay que dignificar el espacio público, revitalizarlo, disfrutarlo, pero también hay que transformarlo en zonas tranquilizadas con usos mixtos, con componentes de ciudad armónica”, subraya Martínez.

La coordinación desde las instituciones metropolitanas es fundamental, porque hay diversos objetivos que sólo pueden tener sentido si se buscan desde lo general, y no en la segmentación territorial e institucional de cada municipio: se busca una estructura metropolitana que “pretende una estructura ordenada con base a estrategias de modelo policéntrico de ciudad y fortalecimiento de una estructura metropolitana, así como una estrategia de sustentabilidad ambiental y una gestión urbana integral”.

En los componentes estratégicos especificados como punto 7, plantea un modelo policéntrico de ciudad y estructura metropolitana, “se plantean una serie de objetivos específicos que no se pueden realizar y menos lograr con una visión parcial de la ciudad, ahí es donde se requiere un ejercicio de planeación integral de la zona metropolitana de Guadalajara para que atravé de esta estructura se desarrolle de forma armónica a mediano y largo plazo”.

También pasa con lo ambiental. “El mismo POTmet detectó una serie de traslapes e inconsistencias en cuanto a la compatibilidad de cartografía, asentamientos humanos e instrumentos diversos, por eso en materia de gestión ambiental metropolitana estableció una serie de criterios para revertir el fenómeno y como producto final un sistema verde que se complementa con el conjunto de bosques urbanos que se localizan al interior de la ciudad. En ellos, se plantea una ambiciosa política de fortalecimiento, expansión y desarrollo integral, esta estrategia metropolitana la tendrá que implementar cada municipio desde sus diversos instrumentos de planeación partiendo de la base de la homologación de los planes parciales de desarrollo urbano con los instrumentos ecológicos”.

Es decir, está demasiado comprometido el tema metropolitano como para permitirse realizar un ejercicio aislado a pretexto de que el municipio es legalmente autónomo.

Martínez remata: “no se puede estar pensando en que se elaboren planes parciales en Guadalajara, mientras Zapopan apenas empieza las mesas de participación, para ver qué se va a hacer, cuando la ciudad funciona como uno solo ente; creo que se deben articular las políticas hasta en el lenguaje, la forma de presentar planes, los tiempos de las consultas, creo que sería importante para la coordinación metropolitana […] independientemente de los errores, Guadalajara está pensando en una ciudad vertical, mientras que Zapopan no sabemos que está pensando, ni Tlaquepaque, cuando debería de ser una sola estrategia, metropolitana y clara”.

CLAVES

Los datos


*53 planes parciales del municipio de Guadalajara en proceso de actualización y ajustes

*El énfasis es la ciudad compacta y vertical, pero hay numerosos defectos en los planes expuestos a consulta

*2003 es el año en que se logró sacar por última vez un proceso de esa naturaleza

*Amparos desde la sociedad civil han detenido las posibilidades de otras generaciones de planes, una amenaza que tampoco ahora se puede descartar.

MC