Advierte Protección Civil Puerto Vallarta sobre riesgos de uso de pirotecnia

Se aconseja a la población para evitar accidentes en la temporada navideña. 
En temporada navideña ocurren numerosos accidentes con quemaduras y lesiones graves a causa del mal uso y manejo de los fuegos artificiales.
En temporada navideña ocurren numerosos accidentes con quemaduras y lesiones graves a causa del mal uso y manejo de los fuegos artificiales. (Cortesía)

Puerto Vallarta

Los adultos deben evitar en lo posible que los niños, sobre todo los más pequeños, enciendan por su cuenta fuegos artificiales, los llamados “cuetitos”, que abundan en esta temporada navideña, advirtió el titular de la Unidad de Protección Civil de Puerto Vallarta, Sergio Ramírez.

Explicó que se han venido emitiendo recomendaciones enfocadas a tomar precauciones a fin de prevenir quemaduras entre los niños, por el manejo de estos artificios.

Informó que los elementos que tiene a su cargo, actualmente están realizando algunos dispositivos de vigilancia, precisamente para frenar la comercialización discriminada de juegos pirotécnicos en todo el municipio.

Refirió que otros años en estas fechas han decomisado decenas de kilos de estos productos en algunos negocios, entre palomas, “cuetitos”, en fin.

Afirmó que es sumamente peligroso que los niños menores de seis años jueguen con estos artefactos porque corren gran riesgo de lesionarse. Se han atendido casos en donde los menores de edad al encenderlos han provocado incendios dentro de sus propios hogares, dejando heridos a otros menores de edad.

En algunas ocasiones, los menores de edad, al momento de encender el “cuetito”, normalmente lo arrojan hacia arriba o abajo, lo que ha ocasionado que algunos niños se les quemen las manos, los pies o la cara.

Asimismo, recomendó a la ciudadanía en general que salir de sus hogares no dejen encendidos los foquitos de los arbolitos de navidad, sobre todo los naturales, porque un sobre calentamiento en el sistema eléctrico pudiera ocasionar fuego.


Consejos


Durante las fiestas, sobre todo en Navidad y Año Nuevo, se producen numerosos accidentes con quemaduras y lesiones graves a causa del mal uso y manejo de los fuegos artificiales.

El primer consejo es que no se compre pirotecnia, hay muchas formas diferentes de festejar que no pongan en peligro nuestra salud.

Pero si su decisión es utilizarla, estos son algunos consejos a tener en cuenta: 
Está terminantemente prohibido vender artificios pirotécnicos que no estén debidamente registrados, los de fabricación clandestina, los que poseen riesgo de explosión en masa, los de trayectoria incierta (como los buscapiés), los que poseen sustancias prohibidas combinadas en la composición química de la mezcla pírica con otras sustancias.

Asimismo, está prohibido fumar en el sector de venta y/o almacenamiento, vender artificios pirotécnicos a menores de 16 años, almacenar material al alcance de terceros, almacenar artificios pirotécnicos cerca de materiales inflamables, fósforos, encendedores, fuentes de calor, calentadores, estufas, etc.

Los comerciantes asumen la total responsabilidad por el desarrollo de la actividad, no pueden eximirse de la misma amparándose en la aprobación técnica de las instalaciones. El titular es responsable por el cumplimiento de las medidas de seguridad exigidas y la observancia de las normas provinciales y/o municipales vinculadas a la actividad.

Se dice que las luces de bengala son seguras para pequeños incluso, sin embargo, la pirotecnia siempre tiene riesgos. Las chispas pueden prender fuego en la ropa y causar heridas en los ojos.

Cuando un producto no explota jamás debe tocarse, aunque parezca que la mecha está apagada. Si la pirotecnia no funciona, apáguela con abundante agua y manténgase lejos.

La pirotecnia menos riesgosa es la que privilegia el color y la luz sobre el ruido de estruendo. Los productos sonoros -como petardos (cuetes), baterías de petardos y otros son más peligrosos por su poder detonante.

Un petardo con una mecha de un centímetro, por ejemplo, no da tiempo a la persona para alejarse luego de encenderla. El ruido de la pirotecnia afecta el oído, puede provocar lesiones. Uno de sus efectos es la percepción de zumbidos luego de la detonación, que va disminuyendo pero no desaparece totalmente. Los niños están más expuestos porque su sistema auditivo es más vulnerable.

Antes de encenderse los explosivos tienen que estar en el suelo, sin apuntar a personas, animales o árboles. Nunca encienda pirotecnia en sus manos, ni dentro de ningún objeto como latas, botellas, etc.