REPORTAJE | POR SANDRA SOSA

“La pimienta, nuestra arma contra la delincuencia”

Sotero Fuentes Zapata-Velador en Ciudad Madero

La mayoría de la población aunque reconoce su labor, no les brinda el respaldo económico que requieren.

Sotero Fuentes Zapata.
Sotero Fuentes Zapata. (Cortesía )

Ciudad Madero

Unos de los trabajos de mayor riesgo es el que efectúan los veladores, además de la inseguridad, están expuestos a las condiciones del clima, sin importar que llueva, truene o relampagueé, Sotero Fuentes Zapata ha ejercido esta labor durante los últimos 21 años.

Fuentes Zapata, cumplió 52 años de edad, su trabajo lo desempeña sin importar las carencias en cuanto a equipo para ejercerlo, a pesar de las condiciones de inseguridad y bajos salarios, sin embargo en los últimos años han buscando el apoyo de la Policía Estatal para que coadyuven con rondines de vigilancia.

“Hemos estado ofreciendo servicio de vigilancia desde de las 11 de la noche, en base a mi experiencia le puedo confirmar que nos enfrentamos a diversos peligros y riesgos, sobre todo en las colonias más conflictivas, la zona de la playa, Las Flores, Hipódromo, donde se registran robos, hay pandillerismo y aquí seguimos porque por necesidad tenemos que trabajar”, dijo.

Como  representante del Sindicato de Veladores en el municipio de Madero, señala la situación económica no es favorable sobre todo cuando la ciudadanía no quiere aportar un peso como compensación por su trabajo.

Sin bien les va, cuando son contratados por alguna empresa reciben un sueldo de 250 pesos diarios, de otra forma están a la espera de juntar la cantidad que se pueda con la ayuda de los vecinos, aunque en la mayoría de los casos no compensa con el peligro al que se exponen cada noche, sobre todo en las colonias consideradas de mayor riesgo.

Destacó que la inseguridad en las colonias es unos de los principales problemas que enfrentan todas las noches cerca de 80 veladores, sobre todo en los barrios más conflictivos donde persiste el pandillerismo y robo, sectores como la Candelario Garza, Revolución Verde, Hipódromo y Heriberto Kehoe.

“Lo más que podemos usar es pimienta para enfrentar a un delincuente, y evitar pasar por los lugares donde ya sabemos que se reúnen los pandilleros, lo que más cuidamos son las casas habitación, somos pocos los que traemos moto, otros andan en bicicleta, somos pocos los que traemos algún radio y de esta forma nos avisamos cuando hay algún peligro”, dijo.

Pero la falta de seguridad no es el único problema que enfrentan los veladores, la lluvia y el frió es lo más complicado para ellos, sobre todo  durante la madrugada cuando se siente que el frio te quema los huesos, y cuando se registran precipitaciones pluviales, la necesidad de ganarse unas monedas, obliga  a caminar entre las calles inundadas, esta es la vida laboral de un velador, lo peor de todo esto; se siente cuando llegas a un domicilio y nadie te abre la puerta, la familia no se da cuenta que en la noche hubo quien veló el sueño de todos los vecinos. 

“La necesidad de llevar el sustento para la familia, nos obliga a nosotros los veladores a continuar con esta labor en la urbe maderense, se siente feo que no nos abran la puerta cuando vamos a pedir el apoyo, pero por otro lado también es gratificante que reconozcan que estamos cuidando en las colonias y en algunas ocasiones damos aviso a las dependencias oficiales de Seguridad Pública cuando detectamos algún riesgo en el sector”.

Sin duda que exponer su integridad física, con la finalidad de salvaguardar el patrimonio de las familias maderenses, es sin duda una loable labor de quienes desempeñan la vigilancia nocturna en los diversos sectores de la urbe petrolera, por lo que la ciudadanía en general debería de tomar conciencia de que además de dicho factor, también exponen su salud con las inclemencias del tiempo por lo que justo debe ser que reciban una remuneración a tantos desvelos.

Por otro lado también las autoridades municipales debieran de recompensar el trabajo de quienes les auxilian en las labores de seguridad en la ciudad.